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jueves, 29 de septiembre de 2022

¿Dónde estás, abuelo?

 


Dedicado a todos los abuelos, en cualquier momento y tiempo.

...

¿Dónde estás, abuelo?, no te miento con lo que siento.

Me pregunto, abuelo, ¿Dónde estás?...

Te imagino aquí a mi lado, así lo siento, mientras voy tomando decisiones.

Tu voz está en mi cabeza, y baja hasta mi corazón, con cada acción.

¡Abuelo!, ¿Dónde estás?, abuelo.

¿A quién le cuento lo que me preocupa ahora?, lo bien que me está saliendo,

los miedos que estoy sintiendo. ¿A quién?

¿Dónde estás?, abuelo, para decirme "quédate quieto", y a la vez, "no dejes de avanzar".

Cuando todo se oscurece, y en la oscuridad y en la lluvia no te veo,

siento que allí, parpadeando constantemente, con tu luz, estás.

lunes, 13 de abril de 2020

Lavarse las manos, bien, ¡muy bien!

Hermosa obra de Jan Lievens, "Pilato lavándose las manos", h.1625.

Índice o indicio

Ha pasado tiempo ya desde que publiqué mi último post. Y muchos me han preguntado ¿No hay nada que decir en estos tiempos de Pandemia, virus, frustración y pánico?, y yo respondo de forma inmediata: Dos cosas, lávate bien las manos y quédate en casa.

¿Nada más?- y ¿Qué más quieres?, no hay soluciones mágicas, esas sólo están en nuestra imaginación. Y mientras ideamos cómo vencer el caos, lo mejor es hacer lo que como especie, naturalmente sabemos hacer, refugiarnos.

A veces me río de aquellos que, antes de todo esto, levantaban la bandera de "volver a los orígenes" distorsionando el mensaje para criticar al Desarrollo. Bueno, ¿Qué mejor regreso que volver a nuestros instintos más primigenios?, < Comer, Dormir, Refugiarnos, Reproducirnos, y Crear >.

Es evidente que la respuesta no es volver a nuestros orígenes, sino construir un mejor mañana cada día, sabiendo de dónde venimos.

Lávate las manos

...(pero que tu mano izquierda no vea lo que hace la derecha. Mateo 6:3).

La mejor medida ante el virus es la de lavarse las manos, sin duda que todos somos expertos en esto, y si no, está el video que sale en las redes cada cinco segundos con la pintura negra y los guantes, y que nos enseña a cómo restregar nuestras palmas.

Pero hay algunos que se están volviendo expertos, o a lo mejor ya lo eran, en esto de lavarse las manos ante la adversidad.

"Yo me lavo las manos" "Entonces Pilato, viendo que nada adelantaba, sino que más bien se promovía tumulto, tomó agua y se lavó las manos delante de la gente diciendo: 'Inocente soy de la sangre de este justo. Vosotros veréis'". (Mateo 27:24).
Y no, no me refiero a los políticos. Ellos tienen todos (no importa el país, ni el año en que lea esto) una maestría en frotarse los dedos (ya sea por codicia, o por escapar del tumulto).

Me refiero a los de a pié. ¿Cómo?, seguro se estará preguntando. ¿Qué me vienes a decir? Sí, hay cientos o miles que se saben lavar muy bien las manos frente a la adversidad. Como aquellos que van en dos coches separados al mercado a comprar cerveza, se hablan en la cola de muchos que necesitan repostar alimentos en sus casas, dejan pasar a mayores "porque son prioridad",  pero luego salen sólo con cerveza y se suben a sus coches. Vamos, mejor lavada de manos, la de Pilato.

"Nadie se va a enterar si me monto "el picoteo" con el vecino en la terraza del edificio, total ni música tenemos. Y es que esto del confinamiento es << Inaguantable >>", No sé cómo medir lo inaguantable, pero en la escala, perder a un ser querido sano por un virus, sin poder despedirse, ni hablar con él antes de morir, entra en el tope. Y todo lo demás son excusas para... lavarse las manos.

"¿Qué hago con los críos en casa? (pregunta desde el minuto 0), ¡esto es inaguantable, dales las tablets!", y allí van los niños todo el día con la cara pegada a la tableta... No soy padre, espero serlo, pero cuando lo sea espero también estar 100% listo para disfrutar a plenitud de mis hijos y  tener un plan para que nunca sean una carga. El confinamiento es un tiempo de oro para disfrutarlos, y cualquier otra cosa es... lavarse las manos.

"Me metí en las redes sociales desde la mañana, y compartí cuánto link vi sobre el virus. TODO, hay que decirlo TODO, con eso ya he hecho bastante por todo esto". No hay mucho más que agregar, ¡denle la toalla!

"Vi a alguien salir de casa, y le grité con todo lo que podía. Soy la policía del barrio, alguien tiene que traer la ley y el orden. Y al médico ese del primero, ya le dejé un ultimatum, 48 hora para irse del pueblo". (splash, spalsh, splash).

Pero por un segundo, allí en el balcón, en la inmensidad de la ventana, en la plenitud del color marrón de la taza de café, hay una voz que te dice: "Sé que puedo hacer más en todo esto".

¿Y qué tal si dejamos de lavarnos las manos?- como Pilato.

 Y empezamos a escuchar nuestro propio silencio, a oír lo que pareciera no tener voz, nuestra casa, nuestro entorno. Y a encontrar ese lugar justo en el que seremos más útiles y felices, (como lo han hecho algunos futbolistas, que ahora cocinan).

El mejor ejemplo es el de los músicos. Ellos sí que saben escuchar y llevar los tiempos. Entienden que con su maestría pueden hacer lo que mejor saben hacer, poner música a la vida, darle poesía a la humanidad para enfrentar la calamidad. (Sí, como los del Titanic, ya, ya, ya...) No hay profesión más útil durante esta pandemia, después de los médicos, que los músicos.

No tenemos que hacer grandes cosas, yo por ejemplo hice hoy lo que creo que mejor se me da en mi poco tiempo libre, escribirte en este blog y dejar de lavarme las manos (sólo por esté post).

¿Quieres contarme tu historia?, ¿Se te ocurren más lavadas de manos? O entró en ti el alma "millennials" del resentimiento por mis alegatos. Adelante, ¡hablemos!









sábado, 21 de noviembre de 2009

Para el corazón

No por nada los ejércitos en la antigüedad tenían bandas marciales, existe una marcha fúnebre, una marcha nupcial, una canción de cuna para arrullarnos y unos himnos para cantarle gloria a Dios en diferentes creencias. La música siempre ha estado presente en cada una de nuestras acciones, como el acompañante ideal para impulsarnos o atajarnos cuando caemos de golpe.

¿Buena o mala?
Sobre si existe buena o mala música, es una cuestión de gustos y estilos, pero realmente creo que si existe una diferencia que nos ayudaría a separar la buena y la mala, así como fumar es malo para el corazón, existe música que a nuestra alma le hace mucho daño.
Generalmente la buena música es aquella que, sin importar su contenido, aporta para nuestra vida, nos alimenta. Y la mala es aquella que nos roba, y nos resta.

Verla en vivo
Para mí, sin duda sinónimo de excelente música es Fito Páez, y tuve el placer de verle en vivo con The Killer Burritos y Mariana Vega, debo decir que la entrada, por la cual sufrí mucho, valió la pena por completo.
La entrega de la venezolana Mariana, con amor y una clara profundidad y sentido en sus letras, más todo lo que lleva Fito en su descarga de emociones y sentimientos de una vida completa, hicieron de este concierto una experiencia sin comparación.

¿Por qué verla?
Por muchas razones, a este concierto llegué con un día colapsado, terrible, incierto y gris, y en un puñado de horas oír cantar a unos ajenos que uno siente como propios me voltearon los ánimos…
Es como un poco de vitamina para el alma, no importa si te atraviesa una bala el corazón mientras escuchas esa marcha que te hace siempre ir al frente y dar la cara a lo que sea.
La música bien hecha siempre va a inspirar, nos invita a soñar e imaginar, no nos da todo hecho, nos deja a nosotros volar en nuestro Mundo interior… Construyendo nuevas realidades, nuevas vidas…

sábado, 13 de junio de 2009

Una razón para latir

Amor: el momento eterno que sólo dura segundos

Por un momento me puse a pensar, perdido y absorto en la figura circular y perfecta de tus ojos negros, ¿cuál era la razón para que este corazón latiera?, y aún sin saberla, comencé a volar poco a poco a través de las nubes de mis recuerdos, para no encontrar nada en común que me diera una respuesta, más que en todo siempre estaba yo buscándote.

Cuando no sabía de ti
Alegre y risueño saltaba con energía, la misma con la que quería comerme el Mundo, y pensaba en todo aquello que hoy evidencio. Si soy un come flor, un come aire, un come tiempo, porque definitivamente nada de eso me intoxica, jamás me comería la ira, ni la intolerancia, y mucho menos la hipocresía o la mentira, muchos gases para mi estómago.
Soñaba con algún día conocer a alguien especial, una persona que me hiciera sonreír y con la que atreverme a tragarme este Universo, pero jamás pensé que te conocería a ti.

Cuando supe de ti
Tarde es una de las palabras que me encantaría borrar de mi diccionario mental, porque la tengo tan bien definida que podría explicarla durante horas a un grupo de furiosos y apresurados intelectuales japoneses. Nunca he aprendido a llegar a tiempo, debí hacerle caso a mi abuela, aprender a no entrar tarde al colegio me hubiera evitado tener que saber que a todos lados llego tarde, siempre tarde, siempre después…
Y es cómo la vida pinta las cosas con su color tan agridulce, uno ve un autobús que le gusta y lo aborda, el problema es cuando el autobús ya ha partido con otros dentro y uno lo ve alejarse diciendo mentalmente “ese debió ser mi autobús” y entonces en la espalda oyes el que viene, y es tan feo, tan gris, tan nulo, que aunque lo abordes no puedes sacar de tu cabeza al autobús que va delante. Lo lamento, pero eso te pasa por no llegar a tiempo.
Algo de bueno tiene que tener el estar acá y ahora, y no ayer y en fotos…

Cuando supimos los dos
Hay cosas en la vida que me gustaría llevarme conmigo, y no encuentro espacio en mi corazón para tantas. Hasta hace nada no había ni para un sobrecito postal, pero ahora sobran los momentos, las risas, los giros, las caras y los mil paisajes de fondo, los llantos, los arrebatos de molestia cargados de amor, esos momentos de apretarse los labios y decir “coño pero, ¿por qué eres así?”, son tantos en tan poco tiempo.
Momentos que son vivencias, y estas que están cargadas de detalles que sólo tu y yo conocemos. No es por nada, pero que hermoso fue sentarnos aquél día a hablar como dos eternos duraznos de una misma mata, ese cuando supimos los dos.

Ahora que sabemos
Ni yo lo sé muy bien, pero te aprendí a querer. Así como dice Fito, para mi que es el amor después del amor este rayo de sol. Así es, después de fuertes tormentas imposibles de superar, luego de no dormir, dudar, temblar y de pensar mil quinientas excusas para no admitir y unas pocas más para no decir. Ahora, para mí, que esto es el amor después del amor.
Sé que cada uno vive esto a su forma, para mi es mi película favorita, pero sin duda que este deseo de tenernos eternamente el uno al otro tiene tanta fuerza que tal vez, sólo tal vez así sea.
Y dicen que hace falta sexo, y que sin tocarse y convivir no se podría llegar a amar a alguien. Que error tan grande es no ver que el amor nace desde la admiración, allí donde se convierte esa persona en alguien tan especial que no existe en el Mundo otra que te haga vibrar igual.
Si esto es Platónico, que arrecho fue Platón, diría yo que este amor es Plutónico, porque pertenece al Universo, pertenece a todo y a la vez a los dos.
Este tributo lo hago a mi forma, en este espacio, ya harás lo propio a tu manera, de eso estoy muy seguro, cuando se está tan alegre de conocer a alguien y de querer que se quede con uno al lado, pero al mismo tiempo se sabe que cada uno vive su vida por separado.
Ahora necesito un poco de realidad, luego de escribir esto, me hace falta ver las noticias y volver a este cruel y rudo Mundo.

domingo, 31 de mayo de 2009

Dos malos amores: El no correspondido y el prohibido

Imagen tomada de: http://www.geo.uu.nl

Si no fuera suficiente con las experiencias vividas, cual novela de la recientemente fallecida Corín Tellado, es difícil comprender que el destino lo lleve a uno a vivir algo tan duro como el encuentro de dos fuertes ríos, uno profundo, el del amor no correspondido, y otro caudaloso, el del amor prohibido.

El río más hondo.
Es suerte de aquél que es enamoradizo, decía mi abuela sin darle importancia, porque parece que es común que en el Mundo exista gente que ama con fuerza cada molécula de todo aquello que esta vivo… Desde su perro, hasta su sombrero más bonito, pasando por las hormigas y las abejas.
Yo particularmente tengo la facilidad de amar la magia que encierran las mujeres, absolutamente todas me parecen hermosas, sin distinción de ningún tipo. Sólo un par de detalles debe tener la mujer para ser maravillosa, considerarse realmente mujer y ser interesante.
Yo tengo una especie de suerte o cábala que invita a que se me acerquen mujeres sumamente interesantes, pero a la par, sumamente difíciles o imposibles de corresponderme…
Es un estado constante, no esquivo una, si fuera un apostador en un juego de azar sería el más rico de todos, porque siempre tengo la puntería de apostarle a ganadora para que muy gentilmente, o de forma ruda, se me de a entender que soy excelente, maravilloso… Pero… siempre el maldito pero… no es correspondido lo que siento.
Eso, más la extraña configuración mental femenina que hace que todas esas mujeres interesantes me consideren su amigo, su mejor amigo, hacen revolotear mi corazón con frases como las que dice Delgadillo, “No me pidas ser tu amigo…”
Y robándole otra frase a Fito, todo lo que pude sentir, todo está sellado en mi alma…


El más caudaloso
Es extraño, es ese amor que te invita a lanzarte como un caudal de agua sobre los labios de la persona que amas, pero mientras tu mente vuela a sitios impresionantes, aún estando ella presente o ausente, tu cuerpo se paraliza, se detiene como el tiempo, como una eterna noche.
Y ante tus ojos llega otro que la ama, la toma, la besa, y obtiene de ella todo su amor, mientras tu debes quedar en silencio, en el olvido, con tu imaginación y tus “ojala” como un cuento que algún día alguien dirá sonriendo.
En el mejor de los casos, quedando como un bonito tilo para el ego de la persona que jamás responderá a tus deseos.
Y te ríes, con esa risa de lo imposible cada vez que la piensas, entendiendo que jamás volverá a tu lado, tiene prohibido corresponderte.


Llegando al Delta
Mi esperanza radica en que ni el más caudaloso, ni el más profundo río pueden sobreponerse al mar de la vida, y su destino es un hermoso delta… Donde las aguas toman otro rumbo.


jueves, 23 de octubre de 2008

Has llegado, y ¡te miro de frente!…

















Normalmente escribo sin reparo de mil cosas de la vida, hoy no puedo, no me da la cabeza, no me da el alma, hoy no estoy tan positivo como siempre.

Le pido a mi Dios, sabiduría, y al tiempo, amante generoso de la naturaleza, que me ayude a encaminar todo esto, porque creo que jamás había visto chocar el suelo tan duro contra mis dientes...

Disculpen que cambie la tónica del blog con este post, pero lo maravilloso de la vida es enfrentarse a las cosas malas con la misma disposición y energía con que se reciben las buenas. Mientras pasa este momento, les dejo un poema...
Estoy cansado de escapar de ti,
cruelmente te paseas por los rincones de mi alma.
Taciturna y silenciosa, vas copando mi memoria
y llenando mis recuerdos de tu maldita presencia.

Tan solo tu sombra me causa escalofrío,
Y he jugado mil juegos para intentar no verte.
Con frecuencia tu silueta se dibuja en un recuerdo,
Y lo convierte en pesadilla con tu mejor estilo.

He tratado de escapar cual inocente,
A tu largo brazo ennegrecido,
y aunque corra por las calles de mi mente,
desgraciadamente, siempre coincido contigo

Hoy te tengo, por fin, delante mío,
Y te miro con los ojos bien abiertos y de frente,
y aunque de este encuentro yo no salga vivo,
Soledad, inmunda y parca, estoy acá, ¡presente!

sábado, 18 de octubre de 2008

Mi mente se quedó pegada en su nombre…

Hace unos días, uno de esos locos amigos que me gasto, principales culpables de que todo lo que piense termine escrito acá, me preguntó cuándo iba a publicar un poema nuevo, puesto que le había gustado mucho el que coloqué en días pasados.
Le respondí que cada vez que recurro a escribir un poema es porque mi alma y mi cabeza andan con muy pocas palabras que decir y muchas ideas que amarrar, y que no era tan frecuente que ocurriera esto últimamente.
Hoy es uno de esos días en que puedo hablar o escribir poco… Solía pasar por esta sensación, cuando de pequeño me llevaban a una juguetería a pasear por los pasillos, a veces saliendo sin comprar nada, pero bastaba que yo viera miles de juguetes para que mi mente volara, imaginando la cantidad de momentos agradables que podía pasar con cada uno… o con todos al mismo tiempo…
Hoy es uno de esos días en que es bueno colocar un poema…
(imagen tomada de internet)

Yo quisiera
Quisiera oír tus pasos a mi lado,
y que la distancia entre los dos fuera corta, quisiera.
Quisiera que me miraras profundamente,
tanto como ves con deseo tu futuro, quisiera.
Quisiera derretir el frío que nos corta las palabras,
con el calor de ese abrazo que un día nos dimos, quisiera.
Quisiera estar contigo celebrando tu triunfo,
y a la vez ser parte de cada una de tus metas, quisiera.
Quisiera olerte, pintarte, escribirte, soñarte,
y poder liberar mi corazón de tontos preceptos para quererte, quisiera.
Quisiera correr por los oxidados rieles de este camino a tu lado,
estar contigo, aunque el temible tren viniera detrás de mí, quisiera.
Y tantas cosas quisiera mi corazón contigo,
pero lo que me falta es que tu también quisieras…

miércoles, 24 de septiembre de 2008

Breve escrito para una larga ausencia

Imagen tomada de:

Quisiera compartir con ustedes unas palabras, que si bien serán tan cortas que apenas se lean, posiblemente expresen un montón de sentimientos. Porque a la final del camino, ni un ARMANI ni un TAG nos harán perdurar en el tiempo, y lo que seguramente quede de nosotros, está ubicado más allá de las apariencias y el materialismo…

A ti, si me lees…
Un día procuré exprimir mi corazón en contra de tu alma, para que absorbiera todo lo que podía, y quedara impregnado de ti… Pero la vida, con su tiempo inclemente, me demostró que amarte era hacerte libre, y la libertad era estar lejos de mí…
Me quedé con el sabor de tus labios, y la esencia de lo que compartimos, como bonita experiencia de lo que vivimos juntos.
Hace tiempo que te fuiste, y tus logros me llenan, aún hoy, de esa felicidad que compartimos…
Y aunque con tu ternura, me dijiste que alguien nuevo llegaba a ti, no puedo dejar de pensar que era yo quién quería estar contigo… Pero en esta vida es bien cierto, que, a veces, lejos se encuentra el querer de lo que realmente conviene…
No me queda más que decirte, que si bien te amé al estar conmigo, te sigo amando eternamente, y si feliz te hace tu nueva vida y compañía, de igual forma yo soy feliz.

Dedicatoria
Para todas aquellas personas, que amando y deseando con todas su fuerzas algo, no pueden dar un paso porque no les conviene.
Citando a mi buen amigo Jorge… “Shauki, a mis 40 y tantos años he descubierto algo… El amor es capaz de vencer la eterna oscuridad de la muerte, la agonía de la tristeza y la impotencia de la mentira, pero la vida es capaz de someter, doblegar y condicionar al amor… por ende, no hay nada más fuerte que la vida misma, y el amor es su fiel sirviente”

domingo, 3 de agosto de 2008

Esperar es una prueba


"Lo que hacemos no es nunca comprendido, y siempre es acogido sólo por los elogios o por la crítica". Friedrich Nietzsche (1844-1900) Filosofo alemán.

Es muy raro que escriba algún poema, tengo mucho tiempo sin hacerlo y en estos días un buen amigo poeta me preguntó si seguía escribiendo… Le dije que sí, pero ya no poesía en verso sino en prosa. Y mi amigo me cuestionó que dejara de expresarme a través de una forma que también conocía.
Aunque no quiero desvirtuar el Blog, les pido permiso a ustedes mis queridos lectores, para compartir uno de mis pequeños poemas necesarios…

Te he esperado…
Tanto como el sol a la noche,
para tomarse un descanso.
Tanto como el agua al viento,
para seguir en movimiento.
Aún como la luz a la oscuridad,
la calma a la tempestad,
la lluvia a la claridad,
la arena al fuego,
la planta al suelo…
y he visto como vienen y van:
Soles y noches,
Aguas y vientos,
luces y oscuridades,
calmas y tempestades,
lluvias y claridades,
arenas y fuegos,
he visto llegar la planta al suelo…
y aún sigo yo aquí esperándote…