jueves, 1 de junio de 2017
¿Por qué Frodo vuelve a la Comarca?: Para un inmigrante casi nunca hay vuelta atrás
sábado, 9 de enero de 2016
Mi botiquín de primeros auxilios emocional
No les he hablado sobre mi botiquín de primeros auxilios emocional. Y creo que es buen momento para hacerlo.
Hace unos meses decidí emprender un viaje, dejé mi zona de confort y abandoné mi casa, mi calle, mi barrio, mi país, mi continente, y me vine a nuevas tierras, a probar suerte.
Como todo aventurero, he tenido días duros y nobles, todos con aprendizajes muy valiosos. En los días más complejos recurro a parte de mi botiquín de primeros auxilios emocional.
Al igual que cuando nos herimos contamos con un pequeño estuche con elementos de emergencia para detener el dolor, el sangrado, cubrir una herida y desinfectar. Yo tengo uno pero para las heridas del alma.
Son muchas las heridas que en una aventura se pueden producir. En tu cabeza y en tu corazón pueden abrirse y comenzar a doler, sangrar y hasta infectarse de muy malas energías.
Recuerda, eres los pensamientos que siembras, si en tu mente cultivas ideas negativas serás un nudo de problemas, si siembras en positivo recogerás tesoros valiosos.
Para curar mis heridas este botiquín de primeros auxilios emocional está compuesto por varios elementos. Primero una camisa de mi esposa con su perfume, que me recuerda la razón principal por la que lucho, mi familia. Segundo un buen dísco de Fito Páez, una conexión musical con mis mejores momentos de vida en Caracas, Tercero mis acuarelas y papel para pintar. Cuarto, un paquete de cinco libros que NUNCA conseguiría en Barcelona (editoriales venezolanas). Quinto, foto de cada uno de mis maestros de vida, esas personas que ya no están vivas y a las que puedes hablarle a las fotos. Sexto, cinco cartas de personas a las que le cambiaste la vida y te agradecieron. Séptimo, unos collares regalados. Octavo, las tarjetitas de santos que me regaló mi abuela, mi cuñada, y mi mamá. Noveno, una foto de mi familia. Décimo, un detalle que me recuerda cada viaje que he hecho dentro de Venezuela y fuera. Onceavo, una insignia de mis equipos deportivos, aquellos por los que grité con furor.
Este botiquín lo puedes armar tu con ajustes a tu medida, pero lo importante es que siempre te cure. Tal cual como lo hace el que usas para el cuerpo.
Recuerda, en las emergencias, incluyendo las emocionales, es mejor siempre estar preparado.
¡Hasta una próxima oportunidad!
viernes, 13 de septiembre de 2013
Amigo, ¡corra!, ¡usted se está matando!
lunes, 2 de septiembre de 2013
¿Cuándo mueres?
miércoles, 31 de julio de 2013
Aléjate de las personas pesimistas
jueves, 21 de febrero de 2013
Dar el ejemplo pidiendo dinero
viernes, 25 de mayo de 2012
Imperfectamente contento.
Pudiera ser ésta, una carta de esas que uno se dedica, o a lo mejor una especie de mantra para repetirse ante el temor de volverse alguien tan tóxico, que termine alejando a las personas que le quieren. Como sea, es el acto de reafirmación más imperfecto que he leído, y eso lo vuelve dulcemente maravilloso:
Hoy le voy a explicar, mi querido lector, por qué me alegra ser maravillosamente imperfecto: Lo soy porque no hay nada más del averno, demoniaco y del Ego, que creerse perfecto.
No tengo el penoso deber de corregir a nadie, ya que no encuentro manera de hacerlo, aprendo con los demás, comparto conocimiento, y disfruto de otros, mientras comparto lo que me explican.
Aprendo todos los días de mi torpeza e ignorancia, sin ellas no haría descubrimientos asombrosos, por lo menos para mí, y tampoco me sorprendería de las cosas que perciben mis sentidos.
A mi alrededor hay gente que es tan imperfecta como yo, y disfrutamos queriéndonos desde el imperfecto amor, pues si el amor se hace perfecto se muere, se vuelve rutina, se descompone.
Tengo razones para siempre despertar, porque mi imperfección me llama a una eterna lucha por aprender a ser mejor, de ser perfecto, abrir los ojos dejaría de tener sentido.
Aprendo de mis errores, y me hace ser mejor persona, amigo, amante, compañero, novio, y a futuro, esposo y padre.
Creo que la locura es imperfecta, y como el creativo está o tiene algo de loco, entonces ¡soy profundamente creativo!
Si en algún momento se ha sentido identificado, le digo que tenga feliz día, mi querido amigo imperfecto.
lunes, 23 de enero de 2012
¿Por qué es una pesadilla para algunos el año 2012?
Tomado de: http://www.audistico.es/yoga/
Tenía tiempo sin escribir por estos lares, múltiples obligaciones, el trabajo matador de periodista, algunos planes personales, compromisos y la vida misma atentaron contra mi férrea voluntad de escribir por lo menos una vez al mes en este espacio, pero he vuelto.
Y como cualquier regreso, he venido a mi casa cargado de anécdotas, historias y mensajes, que ahora mismo, no sé cómo voy a soltarlos, pero los dejaré caer de a cuenta gotas en este blog, donde publico lo que no puedo escribir en otras partes.
Hoy estuve pensando en ¿por qué representa una pesadilla el año 2012 para algunos seres humanos, más allá de las predicciones de los indios Hopi y los Mayas, ¿Qué los hace temblar si se acaba el mundo?
Ponerse en los zapatos del otro
Existe una característica que siempre me ha criticado una amiga y colega, que llegué a pensar que era un defecto, y entendí que era una gran virtud para mis dos vocaciones; la de Periodista y la de Educador.
Es ese reflejo e instinto natural que tengo para enseguida ponerme en los zapatos del otro, y comenzar a preguntarle por todas aquellas cosas que van completando su historia de vida.
Es como si me dieran permiso con una linterna para auscultar hasta el rincón más profundo de su cerebro. Y mientras reviso, me voy sintiendo como el otro, y entendiendo lo que piensa, cree y padece.
Teniendo esta capacidad, me doy cuenta que nos hemos vuelto insensibles. Creemos que con 4 libros de autoayuda, dinero, y un buen empleo, más dar dos limosnas al mes, ya hemos conseguido el Reino.
Estamos haciendo lo mismo que hacían los ricos en el Medioevo, dando dinero a la iglesia para lavar las culpas.
Y es allí que se encuentra nuestro temor vivo, porque sabemos que realmente somos CULPABLES.
“Si ante las injusticias, has decidido callar, te has puesto del lado del tirano”
Siglos haciendo silencio mientras grandes pirañas transnacionales engordaban sus arcas personales de dinero, a costillas, y a veces la vida, de cientos de miles, sobre todo los más necesitados.
Tememos porque hemos acabado con la relación natural con el planeta, y lo sabemos, y ni Bryan Weiss, ni Yoga For Dummies podrán salvarnos.
En el fondo nos sentimos profundamente culpables, y atemorizados de que se nos castigue como merecemos, porque hemos violentado al Universo.
Teme, pero que el temor te transforme
El que teme se paraliza, y repite una y otra vez su temor, busca salidas inmediatas a su miedo, pero en este caso, la salida es acción.
Hemos cortado el cordón umbilical con el mundo, la Tierra se nos hace extraña, pisamos concreto con goma y abandonamos la grama con piel, respirar es un lujo, y comer sano se le llama gourmet.
Es evidente, el temor implica cambios, pero los cambios son grandes y nos da mucho miedo abandonar todo. Como hizo San Agustín o la Madre Teresa de Calcuta, dejarlo todo por otra vida. Eso se lo dejamos a los santos.
Lo mejor que podemos hacer en este tiempo, es levantarnos cada mañana y preguntar: ¿Qué puedo hacer para que mi forma de vivir y habitar el planeta cambie?
Seguro encontraremos miles de respuestas…
viernes, 19 de noviembre de 2010
La alegría de pensar
De niños, pensar es algo tan común que pasa desapercibido a los ojos. Foto: Internet.
Pasan los días, y las experiencias, y de cada una la recompensa que alimenta al pensamiento. Sin él no tendría sentido la vida para el hombre, sería demasiado débil ante otras especies.
Tiempos de retos
El Mundo ha cambiado en esta decena de años, de nada vale trabajar, ahora es necesario el compromiso. Y era de esperarse, ¿no?, ¿hasta cuándo trabajar sin saber para qué?, los tiempos traen despertares y también tinieblas, habrá quién asuma los tiempos ó quién pase como sombra por ellos.
Una frase rodando
Un viaje largo y un buen amigo, faltaba el libro y todo era perfecto. En el camino el compañero dice una frase que aún está rodando en mi mente, aunque el viaje ya haya parado.
“nos educaron para ser esclavos de otros, para trabajarles y hacerlos ricos. Nunca para ser triunfadores, ni emprendedores, y eso tiene que cambiar, esa es la revolución del pensamiento”
Mi compañero de viaje es líder comunitario, y un excelente promotor y educador, y sin duda me permitió reencontrarme con mi sentido de vida a través de su frase.
Y usted, ¿nació tan limitado como para vivir siendo la sombra de alguien que se lleva sus méritos y logros para su bolsillo?
La envidia y la mediocridad
No están juntas por capricho, se rascan mutuamente, y al rozarse se reproducen infinitamente como esporas cargadas de veneno.
La envidia no es más que el sentimiento de poseer lo que no se tiene por ser mediocre.
Durante siglos se consideró mediocre al pobre, y no hay nada más absurdo que esa idea, porque quienes la creían consideraban que lo que no se tiene es material, y no es así, lo que no se tiene es el talento.
El mediocre carece de las herramientas propias para lograr las cosas, no tiene que ver con bienes materiales, tiene que ver con capacidades.
Sería interesante hacer un trabajo de grado sobre la relación entre la mediocridad en el rendimiento como persona, y la envidia, pero es difícil que alguien confiese, no su mediocridad, sino que alguna vez ha sido envidioso.
De todas formas la envidia es un boomerang, como va, regresa con igual fuerza.
La vida no es una vía recta
Aún recuerdo las palabras de una persona, padre de un ser especial, durante una cena…
“mi hija seguirá el camino justo, ese que debe seguir, el recto”
Aún hoy pienso igual que esa noche, el camino recto no existe. Recuerdo aquella explicación que me daba el Padre Elías sobre el camino recto que va al infierno y el de curvas que lleva al cielo, ahora le entiendo.
No existe un camino correcto, la vía la decide usted, y en la medida en que el camino se vuelve más complejo, más se aprende y más se disfruta.
Dando clases recordé este episodio, más cuando me di cuenta de la cantidad de alumnos que tengo con ganas de alcanzar sueños, y que se encuentran estudiando una carrera porque no pudieron entrar en la que directamente les llevaba a su objetivo.
A ellos les dije, los sueños no tienen un lugar ni fecha definida, existen diferentes caminos que nos llevan a alcanzarles. Y les insisto si leen esto, ¡sigan soñando!, no se detengan, pero caminen hacia sus sueños.
Sin vida
Tengo un sustico en el corazón, es por una imagen que me impactó en estos días. Y que me hizo recordar aquella frase de San Agustín que decía “Es la vida que se vive sin vivir. Hay muertos que caminan…”
En estos días me ha tocado compartir con un “ente”, es un ser que no se inmuta con nada, pareciera que nada le da placer, no ayuda a nadie, es incapaz de colaborar con su entorno, mal trabajador, mal compañero, mala persona, y me entero que tiene 10 años más que yo y es soltero.
Pensé que nunca vería a alguien así, y es un espejo para uno evaluarse, y preguntarse ¿Soy un muerto que camina?, ¿cuánto he hecho para estar vivo?.
Una vuelta al parque
Luego de soltar esta especie de reflexión transitada por unas cuantas copas, que realmente tengo tiempo sin probar, me despido para darle una vuelta al parque de la vida, y en unos días volver con algunas historias locales que se vuelven mundiales. Cuentos de un caraqueño vistos desde el amor por la vida.
martes, 31 de agosto de 2010
Un pensamiento de Paz…
Interesante germinador biodegradable publicado en http://www.greenmob.com.mx/
En el Colegio siempre fui un verdadero desastre para crear germinadores, todos siempre se me morían. Mi abuela era una maestra para hacerles crecer. Cuándo le pregunté su secreto, me dijo “hay que hablarles, a las plantas hay que hablarles”.
La Semilla
Mi abuela sostiene que las plantas sienten las vibraciones de la voz, y si se les habla bonito, retoñan enormes… De verdad no sé si esto puede ser científico, pero nunca vi morir una planta en casa de mi abuela.
Leyendo algunas cosas se me ocurrió que la mente es como ese germinador, lleno de semillitas buenas y malas dispuestas a crecer.
Dependiendo de cómo le hablemos, unas crecerán y otras morirán.
Regando
Si la mente es un germinador repleto de semillas, sin duda nuestros pensamientos alimentan esas semillas, si pensamos positivo estaremos regando las buenas ideas que crecerán enormes y sanas.
Si cargamos de malos pensamientos el germinador difícilmente algo bueno florecerá.
Es muy difícil dejar de regar con negatividad la mala yerba que crece en nuestra mente, pero podríamos comenzar regando una vez al día las buenas semillas que también están plantadas. Así dejamos sin agua a las malas y damos alimento a las que valen.
Alimento
Se me ocurre que hagamos un ejercicio diario, para ello les dejo 7 frases que servirán de abono para esas semillas buenas… Podremos repetir una cada día de la semana, a ver si de alguna forma se nos dan los germinadores que tanto deseamos…
Tengo todo lo que necesito para vivir y conseguir lo que sueño
Confío en mi, y mis capacidades para resolver los problemas
Me esmero en dar un buen trato a los demás
Agradezco tener cerca seres que me aprecian y valoran
Mi corazón está lleno de alegría y amor
Estoy en Paz conmigo y con el Mundo
Tengo mil razones para sonreír el día de hoy
Riegue su matero todos los días con pensamientos positivos y muy pronto tendrá un germinador lleno de Paz para dar, transmitir y compartir.
Recuerde, basta que un pensamiento positivo crezca para que otro negativo muera sin alimento, poco a poco irá sustituyendo en su germinador personal toda esa negatividad que lo agobia y enferma.
jueves, 26 de agosto de 2010
Una mente flexible…
A veces siento que pasan siglos desde que no escribo, pero realmente apenas es un mes, lo que habla no tanto del tiempo sino de la intensidad con que llevo este acuerdo de realidad, que decidimos llamar vida.
Ante la adversidad
En estos días Jaime Leal decía en su programa que somos responsables del punto al que hemos llevado nuestra vida, de lo bueno y de lo malo. Y tenemos que reconocer esa responsabilidad.
Pero es complejo dejar de juzgarse por las situaciones que bien pudimos haber evitado, y aunque montamos un juicio en vano, porque estamos procesándonos casi judicialmente por algo que está en el pasado y ya no existe, aún así, muchas veces no nos detenemos para ser crueles con nosotros mismos.
La cuestión no está en juzgarse, sino en asumir el punto en el que se encuentra tu vida, y desde allí tomar las riendas de la misma, entendiendo que cada decisión será un paso en la dirección que nosotros mismos queremos darle.
No es secreto para ninguno que el Mundo vive un momento de crisis, en muchos ámbitos, los sistemas tradicionales colapsan, y surgen nuevas formas de hacer lo que se nos era cotidiano. Un ejemplo de este salto sencillo, antes colocábamos a cargar el celular apenas llegábamos a casa, mientras revisábamos el correo por la computadora, ahora hacemos todo con el celular antes de llegar a casa.
El Mundo se transforma y en este proceso se nos exige adaptación. Palabra que compromete en nuestro caso, a la complicada red de pensamientos y estructuras mentales.
Un pensamiento flexible nos permite abordar los cambios con serenidad, y lograr adaptar nuestras formas de vivir y sentir al acelerado y brusco proceso de transformaciones en el que nos encontramos.
Ver al otro
Es impensable poder adaptarnos a los nuevos tiempos sin reconocer al que tenemos al lado. Las redes sociales, los fenómenos políticos, las realidades nacionales y las relaciones entre los países nos piden un cambio en la forma en que convivimos.
Podría atreverme a decir que estamos viviendo el final de la era de la individualidad, ya el hombre que piensa en si mismo y sus beneficios se vuelve invisible, asocial, relegado y abandonado.
El nuevo orden del Mundo nos compromete, acerca a las personas en un intento de convivencia relativo. Si bien mediada por artefactos, cada vez más alejada de poderse mentir y no mostrar al otro lo que se cree, piensa y siente sobre su realidad.
Es en esta interacción, que la posibilidad de adaptarse parte de darle la mano al otro, acompañar iniciativas, incorporarse a movimientos, proyectos colectivos.
Sólo una mente flexible es capaz de escapar del laberinto personal impuesto, para acercarse sin miedo al contacto con los otros.
No es sencillo, se nos exige hacer un ejercicio al que no estamos acostumbrados frecuentemente, se nos exige comunicarnos efectivamente.
Nuevas señales de humo
Aunque este tema daría para varios post, puedo compartir con ustedes esas nuevas maneras de comunicación efectiva que se nos exigen en el proceso adaptativo actual.
Hablemos de las transformaciones, normalmente en una interrelación directa con otro, estamos casi seguro que nos comunicamos, y ya sabemos que esto no siempre es así. No es solamente que el otro me oiga, sino que me entienda, me responda, y realicemos acciones sobre lo tratado luego de interactuar. Esto casi nunca se logra, o se queda a la mitad.
Repensando este proceso en la actualidad, es casi imposible dejar el acto a la mitad, las redes sociales presionan en el seguimiento de lo tratado, a través de la interacción en tiempo real se profundiza en las ideas previas y las conclusiones sobre los puntos tratados. Se elaboran acuerdos de inmediato. Es imposible escapar.
El nuevo discurso no puede ser temporal y fingido, porque el interlocutor realiza un seguimiento diario de nuestro discurso, lo examina, compara, analiza, y de encontrar inconsistencia o incoherencia rompe la relación de comunicación.
La retórica se ve resumida a su mínima expresión, en 140 caracteres del twitter no caben premisas y conclusiones.
Las decisiones son casi binarias, se asumen o no se asumen, no hay desperdicio de discurso en los procesos de acuerdo o desacuerdo.
Estas son algunas ideas sueltas de la transformación compleja del proceso de comunicación que estamos viviendo.
En todas ellas vemos la necesidad de pensar diferente, soltar las amarras del aislamiento, la introversión, y compartir el SOY con otros. Un proceso sumamente complejo que requiere de entrenamiento para nuestra mente.
Ideas que practico para el pensamiento flexible
No se me hace fácil, la máquina se estropea y uno se pone negativo, pero tan sólo intentarlo produce cambios…
| Autoconfianza (me repito a diario) | Sé quién soy… A dónde llego tengo espacio, porque mis ideas forman parte de este Mundo. |
| Espontaneidad | Sé que puedo ser como soy, mi originalidad no molestará a nadie si no le ofendo. |
| Auto Control | Mi cuerpo hace lo que yo le pido, mis pensamientos me obedecen… Soy mucho más que mis pensamientos. Mis sentimientos no me acosan, me respaldan. |
| Cercanía | No debo temerle al otro, él no puede herirme si yo no se lo permito. El otro sólo tiene el poder y la autoridad que yo decida darle y cómo yo lo decida otorgar |
Momentos de lectura
Aparte de estas ideas sueltas, les recomiendo buscar el libro del profesor y doctor Dan Custer “El Milagroso poder del Pensamiento”, el de Miguel Ruiz “Los Cuatro Acuerdos” y las conferencias por internet y los libros de Jaime Leal.
Formas inteligentes para ayudar a nuestro pensamiento, nutrirlo con sabiduría y visiones del Mundo para ayudarlo a ser flexible y que alcance la posibilidad de escapar de nuestro laberinto al encuentro con los otros…
sábado, 22 de mayo de 2010
El Tiempo nuestro maestro…
Un buen tiempo sin leernos, y en la vida van pasando segundos mientras vamos viviendo cosas que contarnos a través de las palabras…
No arrastra tu saldo día a día. Cada noche borra cualquier cantidad de tu saldo que no usaste durante el día. ¿Que harías? ¡Retirar hasta el último centavo, por supuesto!
Este banco no arrastra saldos, ni permite sobregiros. Cada día te abre una nueva cuenta. Cada noche elimina los saldos del día. Si no usas tus depósitos del día, la perdida es tuya. No se puede dar marcha atrás. No existen los giros a cuenta del deposito de mañana. Debes vivir en el presente con los depósitos de hoy.
Consigue lo máximo en el día. Para entender el valor de un año, pregúntale a algún estudiante que perdió el año de estudios. Para entender el valor de un mes, pregúntale a una madre que alumbró a un bebe prematuro. Para entender el valor de una semana, pregúntale al editor de un semanario. Para entender el valor de una hora, pregúntale a los amantes que esperan a encontrarse. Para entender el valor de un minuto, pregúntale a una persona que perdió el tren. Para entender el valor de un segundo, pregúntale a una persona que con las justas evito un accidente. Para entender el valor de una milésima de segundo, pregúntale a la persona que gano una medalla de plata en las olimpiadas.
Atesora cada momento que vivas. y atesóralo más si lo compartiste con alguien especial, lo suficientemente especial como para dedicarle tu tiempo y recuerda que el tiempo no espera por nadie. Ayer es historia. Mañana es misterio. Hoy es una dádiva. ¡Por eso es que se le llama el presente!
Y repito la frase de Vico C en este video que comparto con ustedes… Si tiempo al tiempo tu no sabes dar, con el tiempo vas a fracasar…
Dios los bendiga y gracias por compartir un poco de su valioso tiempo de vida conmigo para leer estos post…
sábado, 20 de marzo de 2010
La intensidad: nefasta necesidad…
Foto Playa. Fotógrafa: Ana Carolina de Jesús
Piense en un segundo de su apresurada vida, si no tuviese oídos, olfato, voz, vista, tacto… ¿qué sería?, ¿cómo se sentiría?… Realmente sería un drástico encuentro con usted mismo…
¿Qué somos?
Particularmente desde que nacemos le damos mucha importancia a lo que perciben nuestros sentidos, escuelas de filosofía muy antiguas se han dedicado únicamente a estudiar la percepción del entorno. Algunos afirmando que somos lo que percibimos…
Pero realmente no es así, Descartes tenía razón: Pienso, luego existo… No somos lo que percibimos por los sentidos, más bien desde nuestra mente le decimos a nuestros sentidos qué percibir y cómo hacerlo.
Para algunos, el primer día en la escuela puede ser un bellos recuerdo de olores, visiones, hasta gustos… para otros la peor de las pesadillas. Desde pequeños decidimos como percibir el Mundo, y en la escuela, casa, sociedad se nos educa para reforzar esas percepciones… Pero se nos educa para reforzar a los sentidos y habilidades, pero no para saber usar nuestra mente.
La mente es la segunda instancia más poderosa que poseemos, capaz de causarnos infinidad de alegrías y traernos dicha, y a la vez capaz de destrozarnos la vida.
Seguramente después de pensar en este último párrafo, se siente muy alegre de que sea una segunda instancia y no la primera… Obviamente, la primera es aún mucho más difícil de identificar, se trata de su alma, algo poco definido, intangible, imperceptible por los sentidos físicos, con una conexión superior a niveles comunes para toda la humanidad, y el poder creador. Llámele Dios si bien quiere.
Realmente usted como yo somos almas, así como tiene fe de que hace calor o frío porque lo percibe por sus sentidos físicos, así también debería tener fe en su alma, pero no pasa siempre.
La intensidad
Realmente la intensidad es un síntoma de enfermedad, es una advertencia de que un sistema no está funcionando adecuada ó naturalmente. La intensidad en la temperatura de nuestro cuerpo, le llamamos fiebre, y obedece a un proceso de enfermedad de nuestro cuerpo.
Así, la intensidad en la lluvia, en el calor, obedece a un descontrol de un sistema, que tarde o temprano podría causar el colapso del mismo.
La intensidad en el consumo de alcohol, sobretodo en esas personas que apuestan a poder beber más de lo humanamente concebible es síntoma de alcoholismo, y principio de muchas enfermedades.
Al parecer, la intensidad ocurre en los sistemas cuando la supervisión y control del funcionamiento del mismo está ausente, no existe ó se relaja. Es frecuente que en el sistema se desconozca como controlar la intensidad.
Si usted desde pequeño ha crecido sólo reforzando las percepciones y habilidades de sus sentidos, obviamente conoce al sistema de su cuerpo, pero desconoce cómo controlarlo y supervisarlo… Usted está a merced de la intensidad de su sistema…
Culturas Orientales y la Intensidad
La mayoría de las artes marciales, el feng shui, la yoga y otras maneras de conexión con el alma justamente buscan que partiendo del conocimiento que tenemos de nuestros sentidos y percepciones, elevemos nuestros conocimientos hasta el punto de reconocernos, supervisarnos y controlar nuestro sistema.
Controlar la intensidad en nuestro sistema va mucho más allá… Si somos capaces de corregir nuestro funcionamiento y reconocer a nuestra alma como el poder infinito, en ese punto nos estaremos conectando con el cosmos, ese espacio de común conexión entre las almas y Dios, allí donde todos somos realmente hermanos, iguales, cercanos…
Ese espacio común se ve beneficiado o perjudicado por nuestras acciones y decisiones… Muchas teorías sobre el perdón, como el Ho`ponopono se centran justamente en la conexión de nuestra alma con ese plano superior de comunión, y la ayuda que podemos brindar a otros con un sincero perdón.
Es mentira esa parte de la filosofía Occidental que nos señala que nuestras decisiones son individuales, y nos afectan solo a nosotros, y que somos independientes y que debemos pensar solo en nosotros y nuestros beneficios… Pensar así es el claro comienzo de cualquier intensidad y enfermedad.
Efectos de la intensidad
Pensando que el cuerpo es sólo eso, cuerpo, un sistema complejo dispuesto para nuestra compleja mente y nuestra aún más compleja alma. Es normal que encontremos los desajustes de la intensidad en el sistema fácilmente, ¿Y qué es el cáncer? sino la intensidad en nuestras células…
Cuando el sistema inmunológico se intensifica, aparecen las alergias, el lupus, los síndromes… La respiración intensa ahoga a los músculos, daña al organismo…
Y esa intensidad mental destruye nuestra paz, nuestra calma, el autocontrol, nos acerca a la locura…
Así como es evidente en el cuerpo, es evidente en nuestras decisiones de vida… gente que actúa con intensidad generando estrés, que no es más que el veneno producto de la intensidad.
Nosotros mismos, nuestros sistemas descontrolados e intensos, generan el propio veneno que nos mata ó nos hace infelices…
Hablaba con mi amigo biólogo Juan Ortiz sobre la capacidad que tiene el cerebro como órgano, para bloquear el ingreso de ciertas sustancias, o la metabolización de ciertos productos a discreción dependiendo de los estados patológicos físicos o mentales a los que pudiera estar sometido un organismo.
De allí la evidencia de que las intensidades en los organismos son diferentes, y en cada uno de nosotros el comienzo de la falla en el sistema puede darse por cualquier parte…
Curación y Auto-curación
La medicina ha evolucionado mucho, para nuestro bien, gracias al trabajo decidido y arduo de hombres buenos, y gracias a ellos podemos curar nuestros sistemas, claro, si lo decidimos…
Hay personas que reciben tratamientos que hacen bien a otros y en ellas no hay mejoría, así como hay casos de personas que no son del todo sanadas por la medicina tradicional, y de pronto con medicamentos alternativos logran mejorías… ¿Por qué son diferentes?
Son los psiquiatras tal vez los que mejor puedan hablar de este tema, pues ellos si que tienen que trabajar con lo intangible, y su primera evidencia es que si un paciente no quiere mejorar psicológicamente, no hay nada que hacer…
Todo lo que necesitamos para curar a nuestro sistema físico y no físico está dentro de nosotros… Nuestros sistemas se auto curan, normalizan, regulan, para poder subsistir y si no pueden hacerlo, mueren.
Pero aún más allá, si bien todo lo que necesitamos para curarnos está dentro de nosotros, todos podemos curarnos ó enfermarnos entre nosotros al entrar en contacto a través del cosmos, de ese espacio común entre las almas.
Con esto quiero decir, que si hay un drogadicto, un asesino, un violador en su comunidad, el problema no es sólo de él, no solamente él está enfermo, la amenaza recae sobre toda la comunidad… sobre todo el macro sistema.
Datos para controlar la intensidad…
- Lo primero sería el autoconocimiento de sus potencialidades, su alma y su ser.
- Lea un buen libro, la lectura es un proceso de conexión muy importante con usted y con la humanidad.
- No se involucre en situaciones intensas, enfermizas, ni grupales ni individuales…
- Evite guardar sentimientos de ningún tipo, expréselos, déjelos ir.
- Reconozca que sus pensamientos no son usted, sino productos de usted en un momento dado. No los amarre.
- Practique cualquier arte marcial, deporte, Yoga.
- Tenga fe, no sólo de la religiosa, tenga fe en usted y en el Universo.
- Crea en sus hermanos, en el bien, en la bondad.
- Para disfrutar la vida no necesita experimentarla con intensidad. La vida NO ES CORTA, la vida es JUSTAMENTE LO LARGA QUE USTED QUIERE QUE SEA.
- Rompa sus paradigmas, critique sus acuerdos consigo mismo, replantéese el mañana.
- Escuche música que le llene el alma y no que se la vacíe, le produzca angustia, ansiedad o aceleración innecesaria.
- ¿Para que drogarse?, las drogas producen intensidad en los sistemas, no va a disfrutar más la vida con una droga, al contrario.
- Crea en usted… lo que se proponga, eso pasará.
¿Cuándo ser intenso?
Seguro usted se preguntará, ajá ¿y la adrenalina no es buena?, ¿no ayuda?… la adrenalina, cómo cualquier otra sustancia de nuestro cuerpo es beneficiosa para él, pero de forma controlada… No necesita estar todos los días sometido a la intensidad para sentirse bien, de vez en cuando y en su justa medida el cuerpo y la mente sabrán solicitarle que realice situaciones para producir adrenalina…
El problema es que creemos que situaciones más intensas nos hacen más felices, pero es falso… Hacerle el amor a mil mujeres es dañino para nuestro sistema, hacerle el amor a la mujer que amamos, hacerla feliz, es un premio.
La naturaleza es sabia, no la critique ni la juzgue, aprenda de ella.






