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domingo, 28 de mayo de 2023

Votar es respetar tu presente, tu pasado y tu futuro.


Elecciones municipales en España 2023

Hoy 28 de mayo son las elecciones municipales en España, y yo llevo días viendo como se ha gestado una campaña muy peligrosa para atacar a las instituciones democráticas, y con esto a la vida ciudadana de todos los que habitan en el territorio español.

Por eso, este domingo, hice lo que mejor pude hacer. Levantarme, desayunar e ir a votar. Y luego escribir en esta, mi única tribuna, ya que lamentablemente no tengo espacio en otro medio de comunicación (por ahora), y recurro a mi rincón para llevar mi mensaje a todo el que pueda leerme.

Porque tenemos que ir a votar, no importa por quién, el menos peor, el más malo entre los buenos, el partido que defiende la vida de las sirenitas libre de las brujas monocromáticas. No importa la bandera, pero hay que defender el sistema democrático.

¿Por qué?

Por experiencia, ya me tocó vivir como el país donde nací se derrumbaba producto del ataque a la credibilidad de las instituciones democráticas, y así como hice allá (y que no me sirvió para nada), vengo aquí con la misma bandera, tenemos que defender el vivir en democracia, no porque sea un sistema perfecto, sino porque es peor vivir sin ella. (Inserte aquí el país de su preferencia que sirva de ejemplo a mis palabras).

Aunque todavía tenga amigos que apuestan por aquél hermoso país del que decidí salir, para mi ya dejó de existir, debido a que todas las autoridades y la misma Democracia fueron puestas en duda durante años, perdiendo credibilidad, y afectando la calidad de vida, intoxicando la vida ciudadana, y volviéndola imposible.

Este tipo de campañas siempre benefician a los sectores radicales agresivos, que desean un país férreo bajo su visión, y que apuestan por anular la participación de la multiplicidad de voces que hacen vida en un territorio, porque le consideran indignos de participar en la vida nacional.

Pregúntese, mientras va a votar hoy: 

¿A quién le sirve magnificar que existieran unos presuntos delitos con una cantidad reducida de votos que ya están siendo investigados por las autoridades?

¿A quién le sirve que se riegue la expresión "no voy a votar, no sirve para nada"?

¿A quién le viene bien el caos, la apatía, el silencio de la ciudadanía?

Mientras se responde, deje sus papeletas de colores en la caja electoral.

Son hechos reales y públicos, que existen indicios de que hubo un reducido grupo de presuntos delitos electorales por la compra del voto por correo, en donde los delincuentes no son solamente los que compraron el voto, sino también los que los vendieron.

Este suceso está siendo llevado con muchísima urgencia e importancia por las autoridades responsables de la ley y el orden, hasta allí todo es verdad. Pero lo que no es cierto es la frase que algunos le quieren acompañar a esto: "por eso no creo en el sistema y no hay que ir a votar".

Esto último es una argumentación "ad ignorantiam" sin sustento, una mentira que recurre a la ignorancia y que busca afectar al sistema, y a la vida en democracia de todos.

No se deje engañar, haga como yo, y salga a votar.



sábado, 5 de marzo de 2022

Una barricada ante el odio

Foto de: 
@KSergatskova

Seguramente, si estás leyendo esto, es que, como yo, tienes ya varios días en que intentas vivir con cierta normalidad, pero esporádicamente, en tu teatro de vida diaria, te vienen escenas a la cabeza que no son propias de tu vida actual. 

Imaginas, mientras pones la mesa para la cena, que hay miles de ucranianos que no han comido nada en días, encerrados en concreto, acompañados solo por el olor de la sangre y el estruendo de las bombas que, a su paso, van destrozando todo y a todos los que conocen.

Sales a pasear, con la libertad de vivir en un país democrático y seguro, y esa voz en tu cabeza te dice que hay miles de niños llorando, en shock, viendo como matan a sus amigos, a sus familiares, a sus padres.

Ayer lo tenían todo, y la ambición y desquicio de un sólo hombre les ha hecho quedarse sin nada, y temer por sus vidas.

Entonces la impotencia te paraliza, y te preguntas ¿Por qué no hacemos nada?

Cuando se te pasa el calorón de la rabia por la injusticia, te das cuenta que hacer cualquier cosa contra un enfermo de poder, desquiciado y descontrolado, sólo conlleva a enfrentarte directamente contra él. 

Y es cuando reflexionas: Esto no puede volver a pasar en un futuro, sea cual sea el fin de esta historia, no puede seguir siendo tan fácil para un sólo hombre movilizar tanto odio en contra de otros. 

¿Cómo se puede cambiar algo así? Tal vez el problema no es que un sujeto tome un altavoz y diga que quiere acabar con otros, el problema es que tenga a miles que manejen sus tanques, y disparen sus armas.

Entonces el peso de esta realidad se hace mayor, no se trata sólo de un criminal, sino de una cantidad de personas que, movidos por la razón que sea, sirven de brazo ejecutor del odio, aún, a expensas de sus propias vidas.

¿Cómo se detiene tanta crueldad? 

No tenía pista de ninguna respuesta hasta que hoy, viendo inerte mi línea de tiempo de Twitter, vi la foto de la periodista ucraniana Katerina Sergatskova, de la ventana del investigador urbano, Lev Shevchenko.

La periodista, junto con la foto que aparece en este post, colocaba:

"Esta es la ventana del investigador social Lev Shevchenko en Kyiv. Se atrincheró con libros para evitar que los cristales volaran hacia adentro de su habitación, durante el bombardeo"

El retrato de una simple acción, me hizo pensar: ¡Es verdad!, es en el uso que demos a los libros en donde encontraremos la mejor barricada ante el odio. 

No son los libros, como objetos, porque están siempre bajo nuestro poder. Es el uso que hagamos de ellos, de su poder para contener, y al mismo tiempo, atrapar, cualquier idea y sentimiento, y transformarlos, moldearlos, para ser mejores personas.

No sé bien que escribe Lev Shevchenko, ni lo conocía hasta la foto, pero sin duda ya me cae muy bien. Porque los libros están allí, siempre, para protegernos. Y depende de nuestra inteligencia, saber darles el uso correcto.

Tal vez, la foto fuese simplemente una excusa, la mejor que encontré, para poder escribir sobre este tema. Porque tengo días que no encuentro como expresar lo que siento. En general, sobre el tema de la guerra, sea el país, y el momento que sea.

¡PAZ!



lunes, 29 de noviembre de 2021

Las palabras son como un barco

Imagen de RobertFrw en Pixabay 

Hoy miraba como flotaba un barco en el puerto, me sorprendía la capacidad de algo tan grande y pesado de mantenerse a flote, atado y en un agua tan calma. 

Los pequeños golpes del agua contra el casco era lo único que rompía el silencio. Y yo pensaba en las palabras como aquél barco, capaz de flotar en medio del mar de ruidos y voces. 

Las palabras te pueden hacer navegar, en un viaje maravilloso y único, a través de calmadas aguas y paisajes inolvidables, y también pueden meterte en verdaderas tempestades, con olas gigantes, y amenazas constantes. 

¿Hacia dónde han decidido navegar tus palabras? 

martes, 1 de diciembre de 2020

Podcast: Solos frente al peligro - Primer Episodio: La Bondad



Hola, estrenamos esto de los podcast. Espero que lo disfruten, y que dejen sus comentarios en el blog 👀

En este audio:

Las canciones de fondo son de:

You + Me de JakeBCMusic @jakebcmusic en Instagram

I Saw a Ghost Last Night de Leonell Cassio

El tema musical es:

Neil Moliner - Mi Religión https://www.youtube.com/watch?v=fUN_G-zeJB8


miércoles, 10 de junio de 2020

Apuntes sobre el racismo


Pintura de una familia de Brasil realizada por el retratista  
neoclásico Jean-Baptiste Debret (1768-1848) 

Hace algunos años tuve una alumna de origen portugués. Hermosamente muy portuguesa, de rasgos muy marcados, huesos muy fuertes, ojos profundamente grandes y una mirada honda. Labios pronunciados y una dentadura envidiable. Cabello castaño tostado del Mediterráneo. Pequeña de tamaño y con una voz muy aguda.

Sin duda que destacaba del promedio de sus compañeros con características físicas más típicas de las costas caribeñas y del Mar Caribe. Era como una exclamación entre tantas palabras similares.

Evidentemente, esperaba yo, como ustedes, que el nivel de mis alumnos universitarios les llevara a hacer descripciones similares de su compañera. Pero no sucedió, por el contrario la incomprensión de lo desconocido, el temor a lo diferente se apoderó del grupo.

Y apareció la oportunidad para los más inseguros de sí mismos. Señalarla a ella, y burlarse de sus diferencias parecía satisfacer una falsa seguridad de pertenencia e inclusión social “nosotros sí somos los mejores, somos iguales”.

Soporté dos y tres clases de lo mismo, mi alumna llorando, los otros disfrutando entre murmullos y risas. Hasta que me harté, e hice lo que creo que todos debemos hacer. Paré mi clase y dije “vamos a hablar sobre el racismo, y el respeto al otro”.

En seguida salieron los teóricos luchadores progresistas a decir “por qué es malo el racismo”, dejé que argumentaran todo. Y en un punto dado, les dije que todos eran bien racistas. La reacción fue reírse. Pero la risa duró poco, muy poco… Cuando se identificaron en las bestias que tan bien habían definido. ¡Racistas! Porque el racismo no es sólo de blancos hacia negros.  

El odio no acaba con el racismo

La violencia y el odio nunca son la solución para este tema. “Es una expresión social”, pues a mi parecer la peor. Justamente el racismo es un tipo de violencia que normalmente termina cobrándose la vida de un inocente. Apagar la violencia con más violencia siempre es una mala elección.

Al racismo se le apaga con educación.

Ocultarlo no acaba con el racismo

Increíblemente la moda entre los anti-racistas es borrar al racismo de cualquier lado, tirando estatuas del pasado. Prohibiendo cintas de cine, ocultando publicidad de épocas en que el racismo campeaba. 

Si al racismo se le oculta, el resultado inmediato es su reaparición, sin maldad aparente en un principio, como el ejemplo de mis alumnos. Pero que progresivamente va volviendo un infierno la vida de los afectados. Porque el racismo sobrevive en la ignorancia de conocerse a sí mismo. Cuando el racista se identifica, y entiende lo absurdo de su actuar, suele dejar de comportarse inmediatamente de esa manera.  

Borrar al racismo y al racista NO hará que esto desaparezca, sino más bien producirá más racismo a corto plazo, y sin tener ninguna herramienta a la mano para poderlo ejemplificar, e identificar.

¿Realmente estás luchando contra el racismo, o simplemente estás buscando una buena razón para seguir odiando?

miércoles, 28 de noviembre de 2018

¿Ser mejores personas?


El título del post no tiene un error, está formulado como una pregunta y no como una afirmación. Porque a veces caemos en la trampa de pensar que ya no podemos ser mejores. Que lo estamos dando todo, al 100%, y que hacemos las cosas bien.

La afirmación imperativa es una tentación en estos tiempos, ¡debemos ser mejores personas!, pero realmente para movernos hacia lograrlo es mejor partir de la pregunta ¿debemos ser mejores personas?...

Seguramente, como a mi, te pasarán infinidades de respuestas de todas esas cosas que hacemos bien, pero que podemos hacer mejor, ¡mucho mejor!

viernes, 16 de marzo de 2018

Reflexiones post febriles




Ayer caí en una fiebre desesperada y roñosa, una temperatura elevada en el corazón. La bacteria del TBT, de traer cosas del pasado, atacó sin piedad mi alma, para que reflexionara, hiciera ese ejercicio pérfido de pensar, que tanto ha costado a varios hombres en la historia.

Del pasado me traje al presente mi vida no tan reciente, esa de cuando era un joven recién graduado de la universidad de los jesuitas en Venezuela. De cuando mi padre a duras penas me daba el empujón a las 6 de la mañana en su viejo Chevrolet, porque perdía el aventón de alguna de mis amistades. Y mientras rodábamos por la autopista Francisco Fajardo, veía inerte, el cúmulo de ladrillos rojos cargados de pobreza.

Hacía tiempo que yo sabía que tanto olvido, tanto desprecio, tantos deseos de que no existiera esta parte de la ciudad, del país, le iba a terminar pasando cuenta a todos. Mi mirada nunca pudo, ni podrá, estar lejos de los que menos tienen. Y saber que, de una u otra forma, de esa masa de ladrillos caraqueños saldría una respuesta, era sólo cuestión de tiempo esperarla.

Yo pensé que saldría algo mejor, creí que la pobreza permitía la redención, y que el odio incubado en el alma de los que eran mis iguales hacia esa gente que afeaba a la Caracas pujante, era sólo posible de este lado.

Pero no era así, que tamaño de rencor se puede gestar en la mente del que nada tiene, ni teme. Este odio sólo parió engendros, deformidades que llevan en sus dobladas jorobas sacos llenos de miseria y penuria. Ideas bárbaras llenas de resentimiento.

Hoy caminan miles, millones, por las calles de Venezuela y el mundo, cargando con la culpa de parir esas criaturas y darles rienda suelta, como demonios en un jardín virginal.

Pero no fueron ellas, realmente la penuria fue la que nos venció. Aprendimos a vivir bajo el agua durante más de una década. Ahogados por la demagogia y el palabrerío atado al pasado, pero sin un futuro sólido. Pero aprender conlleva acostumbrarse.  

Nos graduamos con honores en una carrera contra nosotros mismos, sacamos postgrados en desconfianza. En el mundo tenemos tarjeta de presentación. ¡Ser venezolano es muy arrecho!

Tan poco conocido es el concepto de arrecho para el resto de mundo, como lo es todo lo que pasamos. Lo que nos ha redefinido estos últimos 20 años.
              
De joven siempre soñaba con el momento en que podría pisar la tierra de mis padres y mis abuelos. Sus historias me invitaban a cerrar un círculo que se había abierto por hambre, deseos de saciar el estómago y el alma, los hizo montarse en un barco y salir de su comodidad, para no querer volver a ella.

Yo quería decir gracias, conocer el suelo que les vio nacer y que se nos era transmitido en cada tradición, cada canción con timple, cada mojito con papas y gofio.

Nunca imaginé que me tocaría repetir su historia, pero con el aderezo de tener dos nacionalidades y no poder sentirme parte por completo de ninguna de las dos. Porque la nacionalidad no es solamente un derecho, es un sentimiento. Y una de ellas tiene demasiados recuerdos amargos, y la otra es aún muy ajena como para poder quererla.

¡Qué cantidad de cosas sacamos en las maletas!, la carrera y los putos 20 kilos no permitieron que todo lo que nos definía cupiera, pero hay espacios infinitos, lugares secretos en los que embojotamos sentimientos y recuerdos, como cuando nos caía el aguacero de golpe en Caracas, y salíamos corriendo a hacer una bola de ropa con lo que había en la cuerda, para que no se mojara. Una maraña de tela que aprieta fuerte el pecho, y que tardará años en desatarse.

Entre lo que sacamos estoy seguro que hay más de una historia muy personal de traición. De la cual hemos aprendido el valor de ser fieles, no con otros sino con nosotros mismos. Porque el que traiciona da asco, no por hacerle daño al otro, sino por desvirtuar lo que es él mismo, llevarse por el medio todo lo que expresó que quería, todo lo que le dio valor, y por ende sentido.

Sí, traicionar a otro es un sinsentido. A la par aprendimos a ser desconfiados, porque venimos entrenados para que nadie nos sorprenda, esperar nada de nadie suele ser mejor, y menos doloroso.

La fiebre no me baja después de 24 horas, sigo sudando por el calor del dolor y la tristeza de ver que el mundo se mueve a rincones más injustos cada día. Que el sentido común y el uso de la razón pierden terreno a tajadas por los sádicos mordiscos del populismo más salvaje y auténtico.

Ese mismo populismo que nos mordió la vida y la arrancó de tajo hace más de una década. Que mató a unos pocos, y que permitió que sus supervivientes tengan hoy una marca indeleble de haberle sobrevivido con inteligencia, con audacia. Con un “No compatriota, ¿cómo cree que me iría del país?” al Guardia Nacional en el aeropuerto, mientras los intestinos se revolvían entre querer vomitarle todo lo que pensabas y el miedo de que te retuvieran lo suficiente como para que tu única salida se elevara en el aire, y te condenaras a una prisión de más de 916 mil kilómetros cuadrados, y millones de historias depresivas.

Un segundo para suspirar, en el suspiro darle la vuelta en fotogramas a todo lo que conociste y que nunca volverá a ser igual. Una inflexión que sirva como un punto y aparte en tu historia personal.

La fiebre baja, pero no pasa.     

jueves, 1 de febrero de 2018

Yo quiero apostar a lo que siempre fuimos…


Foto: Shauki Expósito / Pico Bolívar 2007.

Soy un hombre de guardar, siempre me ha gustado conservar. Creo en el buen sabor de los recuerdos, y que son ellos quienes nos escoltan al final de este puente entre eternidades.

Tengo varios años viendo como una tormenta le da vueltas a todo aquello que conocía como “ser venezolano”. Y sin ánimo de juzgar lo que está bien o está mal, tengo claras intenciones de aferrarme, de nuevo, a mis recuerdos.

Hay personas que con una mirada enloquecida me responden que sólo eso podré tener, recuerdos, porque más nunca volverán esos tiempos. Yo me río, porque no saben el poder que tienen los recuerdos. Recordar es mantener algo vivo.

Yo quiero mantener vivo al buen venezolano, aquél que alguna vez tuvo la ilusión de querer un mejor país, que confió en cambiar las cosas porque merecía algo mejor. Ese que ya venía quebrado desde hace tiempo tanto moral, social y económicamente y se detuvo en 1998.

Desde allí, todo lo que viene es una suerte de desdibujo, descomposición, desconstrucción de todo lo que significaba ser venezolano.

A veces creo que cargar la bandera, cantar tanto el himno, y tatuarse los símbolos sólo han sido reflejos de mostrar lo que estábamos perdiendo, nuestra verdadera identidad.

No reconozco en el presente nada de aquellos tiempos de mis abuelos trabajadores, de mi país amable y digno, de mi gente fuerte y valiente. Divertida y con sonrisas hasta en los peores momentos. Esa gente se ha desvanecido, con todos sus sueños e ilusiones.

Yo sabía que algún día me tocaría salir de Venezuela, estaba en mi ADN querer salir a recorrer el mundo entero, hacer de otras ciudades mis segundas casas, era parte de mi sueño. Pero pensaba que siempre tendría un lugar al que podía llamar mi casa. Mi hogar verdadero, mi bella Caracas.

Pero mi ciudad de techos rojos, mi ciudad educada, pujante, eléctrica y dinámica, aquella que siempre se mostraba como la mejor de todo el continente, se volvió gris, y se degradó. Se disolvió en la tristeza.

Cada vez que pienso en esto con tristeza, me viene aquella cita histórica que versaba más o menos “Haré que todos olviden tu nombre, y la de los tuyos, y tu historia para siempre, así dejarás de existir”. Y entonces sé que mi mayor tesoro es mi recuerdo.

Caracas yo te recuerdo con amor, en la vigilia de volver a tenerte, pujante, así sea a lo lejos, pero que vuelvas a ser la Caracas que anhelo…


Entonces me atrevo, y a la frase de Gandhi “Podrán golpearme, romperme los huesos, matarme, tendrán mi cadáver, pero no mi obediencia” le agregaría, ni mis recuerdos...

jueves, 1 de junio de 2017

¿Por qué Frodo vuelve a la Comarca?: Para un inmigrante casi nunca hay vuelta atrás

La Comarca

Es tal vez la historia de J.R.R Tolkien que más popularidad tiene en la actualidad, la aventura del pequeño mediano que sale a cambiar el mundo con su mínima y frágil figura de antihéroe nos invita a reflexionar de diferentes formas, cuando ya se acerca a sus 80 años de haber comenzado a ser escrita.

Hoy quiero dedicarme a pensar y compartir con ustedes esa visión del Frodo que emigra.

Frodo es un inmigrante  

Tal vez nunca se han detenido a pensar en esta idea, pero Frodo es un inmigrante visto desde el reino de los Peredhil. Y no un inmigrante cualquiera, fue balsero, indocumentado, tratado como clandestino con un ingreso no previsto, pero con la protección que le daba el siempre buen Gandalf bajo el pretexto de la adversidad.

Pero Frodo siempre fue un inmigrante. Un ajeno a las normas de los Elfos, de los Humanos, de los Enanos o los mismos primos grises Sindar de Elrond. Pero un inmigrante aún más extraño. Porque todos los demás son comunes a verse. Es frecuente que se encuentren, pero Frodo y su escolta llaman la atención porque no son habituales.

De toda la trama de J.R.R Tolkien, creo que lo más fantástico es que Frodo regrese a la Comarca como si nada. ¿Por qué tenía necesidad Tolkien de hacer regresar a Frodo a su vida normal? Sin duda está explicado en el contexto de su historia como hombre.

Para los que hemos emigrado por distintas razones, que Frodo regrese es de alguna forma un alivio y una necesidad satisfecha, implica que la vida que siempre amamos está allí esperándonos. Cuando la realidad, que pareciera estar escrita por un Trasgo, siempre nos demuestra que no es así. Que aquellos que recordamos y anhelamos como nuestro pasado más hermoso, lo que nos formó y nos dio oportunidad de tener conciencia y de ser, dejó de existir, o se transformó de tal manera que se distorsionó, y probablemente para siempre.

Por más anillos que llevemos al mismo fondo de Orodruin, tenemos más oportunidad de volvernos un Golum de mirada dispersa y comportamiento obsesivo que ser un impecable y sereno Bilbo en el momento de su retiro si no somos capaces de superar el duelo del que formamos parte.

Saludos, amigos de la Comarca.

lunes, 11 de julio de 2016

El rincón desde donde escribo



Hace unos años, exactamente el 15 de noviembre de 2007 comencé este blog, un proyecto que nació a la par de Radio AYRE digital de mi amigo Daniel Santos, ambos eran proyectos de espacios para escribir entradas de aquellas cosas que nos llamaban la atención y no nos publicaban los medios en los que trabajábamos, y para tener una emisora de radio digital online gratuita, como un juego a emprender algo propio.

Ambos proyectos mutaron, AYRE Venezuela ha crecido con Daniel y ahora es un proyecto poderoso de noticias y mantiene fiel su formato de radio digital con la incorporación de señal de vídeo en vivo y un carácter informativo.

Este blog se ha vuelto un espacio más íntimo para hacer lo que tanto me gusta y mi día a día me lo impide, pensar y escribir.

¿ Por qué escribo?  
Hay cosas del mundo que no logro comprender, y escribir es un proceso digestivo, mientras lo hago voy digiriendo aquello y le saco provecho, siempre con una visión constructiva de la vida. Manteniendo claro mi objetivo de ofrecer herramientas para que todos, incluyéndome, mejoremos nuestra calidad de vida.

Aquí en este espacio, como autor me diluyo y me difumino entre la realidad que narro, no hay un punto para separar el espacio en el que comienza lo externo y lo interno, porque al final la realidad del mundo es un poco un acuerdo colectivo de lo que vemos desde adentro de nosotros.

En este blog me impulsa desde hace unos 9 años lo que soy, puramente mi esencia, y como siempre he dicho a mis alumnos, la única forma de ser verdaderos comunicadores exitosos es identificando aquello que te motiva a comunicar. Porque por más tropiezos, amenazas, golpes, y obstáculos que te encuentres, siempre seguirás comunicando con pasión.

Y la pasión debe ser una dosis justa en cada una de las cosas que hacemos.

Escribo para compartir, para que el que me lee, como ha sido hasta ahora, se sienta identificado y me escriba, acordemos o desacordemos con respeto, inteligencia y tacto.

Porque somos personas y el don de ser educados y reflexionar sobre lo que hacemos es, hasta ahora, exclusivo de nuestra especie. Aunque no dudo que existan animales en el planeta que puedan reflexionar, y seguramente mejor que algunos humanos, lo que pasa es que no lo sabemos.

Escribo este post como presentación de este espacio, que sirva como un letrero de esos que colocan en los Parques Naturales, para advertir a quienes llegan por primera vez, que lo que se conseguirán aquí dista de lo que seguramente esperaban.
¡Bienvenidos sean todos!
    

martes, 12 de abril de 2016

El compromiso de la felicidad




Son muchas las formas de ser feliz, o de creer serlo, y animarse a invocar a los cuatro vientos la felicidad para otros, con caminos decorados por libros, esencias, consejos y rituales que, cual alquimia, vuelven lo amargo en dulce.

Hay personas que encuentran placer en la búsqueda hacia la felicidad, y otros que afirman que se es feliz cuando se hace lo que realmente “place”. Y si de las vías hacia la felicidad habláramos no terminaría este post.

De todos los caminos me veo atraído por el más sencillo, y no el más simple, que reconoce a la felicidad como una opción o modo, y no una acción.

Pero este camino encierra un compromiso, un pacto consigo mismo.

De la envidia y la felicidad
Para mí no hay forma de volverse feliz, no hay camino. Se es feliz y ya, o no se es. Y es una clara elección en la vida que se puede aplicar para todo.

Hay personas que son felices con sus empleos y otras no, de ellas las hay felices con lo que hacen aunque no sea lo que les apasiona (aunque pocas) y la mayoría felices con lo que siempre han querido hacer. Y hay quienes infelices con sus dones, hacen las cosas para las que nacieron de forma infeliz.

La ignorancia te hace feliz
Sin duda que una forma magistral de ser feliz es a través de la ignorancia, pues el desconocer sobre un tema te exime de cualquier preocupación, así pues es feliz el niño que desconoce la pobreza de su hogar, como lo es el que desconoce el peso que representa la riqueza en el suyo.

¿Entonces el conocimiento es infeliz?, si conoces para ser feliz, no. Hay quien elige ser infeliz hasta cuando aprende. Y aprende desde el dolor, cree que el conocimiento es un peso, y conlleva sufrimiento. Hay sociedades completas montadas sobre este argumento. Inserte usted los ejemplos.

Sobre el dolor del conocimiento ya se ven luces en El nombre de la rosa de Umberto Eco.

El peligro que se corre cuando la felicidad proviene de la ignorancia, por encima de cualquier otro camino para conseguirla, es que te invita a ser un sujeto manipulable, que lejos de tener una crítica posición sobre ciertos temas que te hagan feliz; te hacen ser feliz, mientras otros deciden tu suerte.

Muchos murieron de hambre en la edad media, felices porque iban al encuentro con Dios, desconociendo que morían porque había manos humanas detrás decidiendo lo que debía pasar en sus vidas.

Muchos mueren hoy, en la feliz ignorancia del placer de malgastar su tiempo de vida disfrutando del entretenimiento que les permite la tecnología, y un mundo efectista, mientras otros deciden qué hacer con sus vidas.  

jueves, 20 de agosto de 2015

Bullying en el nuevo año escolar



Comienza un año escolar nuevamente en la mayoría de los países del hemisferio norte porque termina el período vacacional por verano, y los niños y jóvenes deben volver a la faena.

Para muchos esto representa un momento de mucha felicidad, volver a encontrarse con los amigos, compartir el receso, y ver a maestros agradables representa momentos de ansiedad. Pero para un puñado el miedo se expresa por otras razones. Principalmente por el deseo de no regresar a clases.

¿Qué es el bullying?

La gente malinterpreta el concepto del bullying, porque lo relacionan con lo que los medios nos muestran, imaginan a un alumno muy grande y obeso con una pandilla armada que ataca a los más indefensos. 

Los padres al no conseguir a este tipo de acosadores entre los compañeros de sus hijos no activan sus alarmas. Y allí comienza la pesadilla.

El bullying en el ámbito escolar es el acoso sistemático ejecutado por cualquier compañero de clase contra otro para hacerlo sentir inferior por razones étnicas, psicológicas, sociales, económicas, religiosas, aptitudinales o actitudinales 

En la mayoría de los casos el acosador no quiere hacer mal. En mi experiencia como docente con niños y con adultos, en ambos casos con experiencias con casos de bullying, los atacantes afirmaban que "solo querían divertirse" y no pensaban que estaban haciendo daño. (sí, incluyendo los casos de adultos obtuve esa respuesta).

Esto es importante para tener un nuevo perfil del que acosa. No se trata de un fornido matón, más bien es cualquier compañero que tiene unas características muy específicas:

Perfil del acosador 

Se comunica con facilidad 
Tiene un carisma por encima del promedio
Logra identificar características que otros a su edad no ven
Poseen una poderosa mente creativa
Suelen ser líderes por todas sus características
Tienen una baja sensibilidad social
Pudieron ser víctimas en algún momento de bullying
Tienden a ser inseguros
Denotan ansiedad por pertenecer a algún grupo

Imagino que viendo el perfil que les he descrito entenderán que en el bullying escolar no necesita ayuda solo el afectado. Realmente el que más requiere apoyo es el atacante, porque es una persona que está haciendo mal en un primer momento por necesidad, y luego comienza a disfrutarlo. Es urgente su orientación.

Cómo evitar el bullying escolar

Violencia genera más violencia, esa recomendación de que nuestros hijos enfrenten por la fuerza a sus atacantes no la comparto. El bullying tiene su fin cuando el agredido decide salirse del camino del agresor y acabar con su juego.

Recuerden que en el perfil les hablé de que el atacante necesita tanto de la víctima para poder alcanzar su anhelo que al esta salir de su paso queda en el aire, se desmorona.

Cuando le enseñamos a nuestros hijos a llevar a instancias superiores los problemas, a hacer cumplir la ley (en el colegio las normas) y a contar con nuestro apoyo para enfrentarse a los acosadores, logramos darles el arma para vencer a sus acosadores.

Acompañemos a nuestros hijos, averigüemos como se sienten, que puede provocar un cambio de ánimo, un descontento o depresión,

Adicionalmente, es bueno que nuestros hijos comiencen a tener una personalidad independiente, sólida, y que estén bien claros de cuales son sus habilidades, sus diferencias, y sus debilidades, en un proceso de autoconocimiento que impida que cualquier acoso psicológico (mayoría del bullying escolar) no tenga mayor impacto.

Recuerden que el acosador busca integrarse queriendo evidenciar una diferencia en otro y recalcándola para quedar como "gracioso" ó "bien visto" ante los demás. Hay dos cosas más que podemos hacer.

Todos debemos enseñar a nuestros hijos que no es gracioso burlarse de las diferencias de otra persona. Que hay que condenar al que señala las diferencias para ser popular. 

Debemos también ser honestos para determinar cuando nuestro hijo es el acosador, y poder admitir la ayuda necesaria para orientar, a tiempo, su camino.

Hagamos un esfuerzo desde casa, fíjense que dediqué el artículo a la familia, no mencioné la labor docente ni directiva. Porque desde casa podemos hacer que nuestros hijos disfruten de un regreso a clases sin la sombra del acoso.



miércoles, 19 de agosto de 2015

Caridad es amar en acción



La caridad como la conocemos dista mucho de su concepto original, y como valor humano es uno de los que el mundo actual más carece.  Ya entenderemos por qué.

Caridad en las acciones


La caridad no es un acto, en su significado en latín, caritas, se refiere al amar en los hechos, a hacer las cosas por amor.

“Caritas est” se refiere a que amor es; sentencia el acto de amor con la entrega.

Cuando hacemos una obra de caridad no estamos practicando la caridad necesariamente, aunque parezca contradictorio.


Dar no es caridad


Entonces en este punto es cuando llegamos a la discusión típica del metro o transporte público. ¿Darle dinero a un mendigo es un acto de caridad?, ¿Sí o no?

Las opiniones en este sentido siempre son divididas, los que creen que la vida es un acto propio de responsabilidad dirán que dar dinero es enviciar a las personas a pedir, que le ofrezcan trabajo o que vaya a una ONG. Y los que ven la vida como una suerte de destino de las acciones de los demás dirán que es culpa de la sociedad y el Gobierno, que esa persona es mejor que pida antes que robe, que hay que ayudarla porque el destino la tiene así.

Ambas tienen razón pero ninguna de las dos está siendo caritativa.

La caridad es amar, y las opiniones sobre la suerte del otro deben estar sustentadas en el amor, y no en la visión personal.

He visto gente que de verdad practica la caridad, y cuando un mendigo le pide dinero, saca de su bolso un sándwich y se lo da. El mendigo ha pedido monedas, pero desde el amor, el que lo escucha transforma su petición en la mayor necesidad que pueda cubrir esa persona con las monedas, es decir su comida.

Porque así sea que la solución es ofrecerle un trabajo o ayudarlo socialmente, el hecho es que ese mendigo tiene una necesidad real, urgente e inmediata, que las opiniones no van a llenar.

La caridad va encaminada por el amor. Ese sentimiento que hace que sueltes tu desayuno en las manos de un extraño porque te provocó. Tu bien puedes comprarte algo más adelante.

La caridad es compromiso con la humanidad, en silencio y sin juicios. Así como está este ejemplo, hay cientos de caritativos colaboradores en centros de atención y albergues dando, con afecto, lo mejor de sí.

La caridad en el trabajo


Entonces la caridad se eleva en condición, ya no es un acto sólo para el que no tiene. Es más una buena práctica social. Debemos ser caritativos en todos los espacios de nuestra vida. Con nuestros hijos cuando se equivocan, con nuestras esposas y esposos. En la oficina con el que necesita una mano. La caridad es entonces, como decía la Madre Teresa, una forma de vida.


¿Con qué puedes ser caritativo hoy? 

domingo, 16 de agosto de 2015

Ahorro voluntario a través de 10 consejos útiles



Ahorrar es un concepto complejo que a algunas personas les da pesadez y ansiedad, porque justamente está relacionado con el futuro, y representa un sacrificio en el presente.

Existen una serie de mitos o excusas mentales para no ahorrar, a continuación nombro 10 de ellas:

Excusas para evitar el ahorro

  • Necesito comprar eso que tanto deseo, me hace falta. (Y hasta ahora vives sin él)
  • Me merezco ese regalito, nunca me compro nada (una y otra vez hasta el infinito)
  • Tengo todo bajo control, llegaremos bien a fin de mes
  • Con esto puedo llegar a hacer, construir, me sirve para... (sin planificación probablemente termine depositado en el olvido)
  • Es una cosa extra fuera de lo que tenía previsto, qué tanto puede afectar...
  • Yo invito
  • Ahorrar es imposible, hay que darse buena vida
  • ¿Para qué ahorro? cuando muera se quedarán con lo que hice
  • El ahorro es para que se aprovechen los bancos
  • El mes que viene me organizo mejor y comienzo a ahorrar

Desmontando los mitos del ahorro

Vamos a ir uno por uno, usted no necesita nada de forma vital más de lo que en este momento tiene, de ser así debería estar corriendo a buscarlo y no leyendo esto. Si usted quiere algo porque le gusta y no por necesidad, o porque lo necesita a un mediano plazo para una idea, usted debe planificarse.

Ejemplo: "necesito un gps, con el voy a poder entregar mi mercancía a tiempo a los clientes". Hasta ahora has entregado tus mercancías sin problemas, el gps es algo que puedes comprar de forma planificada. 

Las gratificaciones personales son importantes porque nos motivan, pero sólo se deben dar luego de haber hecho un gran esfuerzo, si ahorras 100% puedes darte un regalo de un 20%.

Para tener las cosas bajo control se necesita tener un plan, y en ese plan debe estar incluido el item de ahorro.

El hombre es capaz de usar cualquier cosa a su favor, así que en vez de buscar cosas, busque un plan y por añadidura llegarán las cosas que debe utilizar en él.

Cualquier cosa fuera de este plan es despilfarro, usted está derramando el agua en pleno desierto.

Si usted siempre invita, ¿Quién tiene la oportunidad de demostrarle que quiere invitarlo?, deje que otros paguen cuentas, que demuestren su afecto y se responsabilicen por cosas.

Una mejor vida pasa por el ahorro, con suerte usted no morirá mañana, y lo que si va a necesitar es lo ahorrado, sea dinero o material. Ahorre para mañana, no vea al banco como un enemigo, trátelo como un socio muy vivo del cual debe cuidarse pero que necesita para ahorrar. No hay manera de saber cuándo usted dejará la tierra, pero si hay forma de saber cómo la dejará.

Por último, no deje para después lo que por su juventud, capacidad e inteligencia puede comenzar a hacer luego de terminar de leer este artículo. No crea que quien lo escribió es el gurú del ahorro, por el contrario, es el rey del despilfarro y descubrió que necesita, al igual que usted, comenzar a hacer lo que ha dejado escapar todos estos años. 

¡Comience de una vez!

viernes, 14 de noviembre de 2014

El desgaste del deseo…

El deseo desgasta


Las cosas que hemos inventado para facilitar nuestra vida se desgastan con el tiempo, en una curva que todos bien conocemos. ¡Es la naturaleza de la vida! aseguramos, tenemos que nacer, crecer, reproducirnos y morir; y así pasa con todas las cosas que creamos.

Seguramente, ustedes que leen han sido expertos en esto de la curva de la vida, nuestro trabajo y nuestra existencia se rigen por ella. Y como ustedes bien saben lo ideal es prolongar en el tiempo aquel instante en el que nuestra curva de existencia se encuentra en el momento más espléndido, porque luego de ello viene la depreciación, comenzamos a decaer, entramos en caos, se aproxima la desaparición.

Hay quienes, no teniendo la capacidad de saber cuando es su momento más espléndido, prefieren vivir la vida al máximo, consumiéndose como un cometa. Otros tienen esa habilidad de planificarse, y logran hasta calcular el momento de su fin.

Pero ninguno toma en cuenta un factor importante que afecta el tiempo de la existencia misma de las cosas. Es el deseo.

Claro, no lo vemos porque forma parte de nosotros, es la enfermedad que no queremos saber que existe. Pero que tarde o temprano nos consume.

El deseo corroe, deseamos sin parar y eso desvanece las cosas… Deseamos tener carro, tener casa, tener cosas, sin pensar en las consecuencias de lo que deseamos.

El problema es que el efecto del deseo individual es para todos. Deseamos tener cosas que nos simplifiquen la vida a costa del desgaste del Planeta, deseamos cosas del prójimo a costa de su propia felicidad.

El deseo desintegra todo a  su paso, lo añeja y vuelve polvo. Es por ello que textos sagrados en la mayoría de las religiones lo condenan. Porque el deseo es el camino más próximo a la extinción.

El deseo, ese que usted posee, de alcanzar cosas, a lo mejor lo ve sanamente porque no ha perjudicado a nadie, pero lo que usted no sabe es que le ha empezado a oxidar el alma, la mente, secándolo como una pasa, como una ciruela confitada.

Usted dirá, entonces ¿qué sentido tiene la vida sin deseo?, ese es un buen punto de partida para darle otro sentido a su vida, por ejemplo una existencia de servicio, o de contemplación del mundo. Existen cientos de caminos menos desgastantes que el del deseo.

El deseo es tan penetrante que, seguramente cuando a usted le preguntan quién es, responde desde sus deseos y no desde sus cimientos.

¿Quién es usted?, un reconocido abogado, un exitoso médico, un multimillonario empresario, un poderoso político. ¿Seguro?

El deseo recorta el tiempo de nuestra existencia, porque nos consume, como consume a las cosas.


Deseé una casa aunque para ello tuviese que dejar sin techo a cientos, deseé comer lo que estaba en el plato de otro aunque para ello tuviese que levantarlo y dejarlo sin comer, deseé tener un carro aunque para ello tuviera que contaminar el aire de nuestros hijos, deseé tener poder aunque para ello tuviera que pisarte…

lunes, 9 de junio de 2014

El concreto no nos vence: la historia del arrollamiento de mi perrita

Así quedó la cadera de nuestra querida murciélago

Siempre me río un poco con las historias de la dominación zombi, hasta que en estos días vi una película que se llama La Colonia, y entendí que sí podemos ser dominados por ellos, y su origen estaría en nosotros.

En la película un grupo de gente practica canibalismo para salvarse de una terrible era invernal. Cuando camino por las calles de mi ciudad de concreto y asfalto, Caracas, siento que el frío extremo no es ni siquiera necesario ante la actitud de zombis con la que llevamos la vida.

La inocencia canina
Nuestra perrita, realmente más de mi hermano que mía, pero nuestra  porque está en la casa, llegó al hogar hace unos meses. Al igual que mi otra perra Maisha, viene de la calle.

Murciélago, como la bautizamos en broma por ser negrita y fea la condenada, tenía un alma adorable, era juguetona, saltaba y brincaba cuando sus amigos  llegaban (nosotros, que no somos sus amos, porque no es nuestra esclava).

La alegría se la arrebató una desgraciada mujer al volante, manejando a alta velocidad por la cuadra de mi casa. Murciélago salió corriendo, escapada por debajo de la puerta gracias a unos trabajos que se estaban haciendo, y la insensible mujer no la vio, le pasó por encima y arrancó a correr, partiéndole en mil pedazos la cadera.

Allí comenzó nuestro martirio. Mi hermano y mi persona no tenemos dinero en abundancia, y mi hermano espera un bebé para los próximos meses. La situación económica del mundo y del país, pega más fuerte en una ciudad donde la solidaridad no es un valor aprendido.

El maravilloso apoyo
Comencé a hacer lo que mejor sé, comunicarme por todas las redes sociales que conozco y en las cuales hay grupos de proteccionistas. De inmediato pensé en mis alumnos de Huellas Caracas, porque recordé las clases en las que les permitía entrar con cuanto animalito atendían.

No tardó mucho en llegar la ayuda, mucha gente escribiéndome y dándome instrucciones de qué hacer y a dónde dirigirme.

La historia apenas se está contando… Mañana hay que ir a varios cirujanos caninos especialistas, y seguir llamando a gente, para sacar a murciélago del episodio en que lo colocó una condenada mujer (porque está por hecho que se encuentra condenada a la peor de las suertes, a entenderse con su conciencia).

La operación es riesgosa y delicada…

A lo mejor corremos con suerte y el apoyo se cristaliza en un buen resultado. Pero no puedo dejar de pensar en el apocalipsis zombi que se nos avecina con gente indolente, agresiva, grosera y egocéntrica.

De todas formas siempre existirán las colonias de personas de corazón, como mis alumnos de Huellas Caracas, o la gente de Misión Nevado, el doctor Jorge Tartaret, el doctor Daniel Torres, la gente de Aproa y los demás proteccionistas que tan oportunamente me atendieron. Mientras ellos existan siempre habrá esperanzas para la humanidad. Porque salvar a un animal no es mayor ni emblemática gesta, pero si expresa con contundencia lo que llevamos en el alma.