lunes 23 de enero de 2012

¿Por qué es una pesadilla para algunos el año 2012?

Yoga-relax Tomado de: http://www.audistico.es/yoga/

Tenía tiempo sin escribir por estos lares, múltiples obligaciones, el trabajo matador de periodista, algunos planes personales, compromisos y la vida misma atentaron contra mi férrea voluntad de escribir por lo menos una vez al mes en este espacio, pero he vuelto.

Y como cualquier regreso, he venido a mi casa cargado de anécdotas, historias y mensajes, que ahora mismo, no sé cómo voy a soltarlos, pero los dejaré caer de a cuenta gotas en este blog, donde publico lo que no puedo escribir en otras partes.

Hoy estuve pensando en ¿por qué representa una pesadilla el año 2012 para algunos seres humanos, más allá de las predicciones de los indios Hopi y los Mayas, ¿Qué los hace temblar si se acaba el mundo?

Ponerse en los zapatos del otro 

Existe una característica que siempre me ha criticado una amiga y colega, que llegué a pensar que era un defecto, y entendí que era una gran virtud para mis dos vocaciones; la de Periodista y la de Educador.

Es ese reflejo e instinto natural que tengo para enseguida ponerme en los zapatos del otro, y comenzar a preguntarle por todas aquellas cosas que van completando su historia de vida.

Es como si me dieran permiso con una linterna para auscultar hasta el rincón más profundo de su cerebro. Y mientras reviso, me voy sintiendo como el otro, y entendiendo lo que piensa, cree y padece.

Teniendo esta capacidad, me doy cuenta que nos hemos vuelto insensibles. Creemos que con 4 libros de autoayuda, dinero, y un buen empleo, más dar dos limosnas al mes, ya hemos conseguido el Reino.

Estamos haciendo lo mismo que hacían los ricos en el Medioevo, dando dinero a la iglesia para lavar las culpas.

Y es allí que se encuentra nuestro temor vivo, porque sabemos que realmente somos CULPABLES.

Si ante las injusticias, has decidido callar, te has puesto del lado del tirano”

Siglos haciendo silencio mientras grandes pirañas transnacionales engordaban sus arcas personales de dinero, a costillas, y a veces la vida, de cientos de miles, sobre todo los más necesitados.

Tememos porque hemos acabado con la relación natural con el planeta, y lo sabemos, y ni Bryan Weiss, ni Yoga For Dummies podrán salvarnos.

En el fondo nos sentimos profundamente culpables, y atemorizados de que se nos castigue como merecemos, porque hemos violentado al Universo.

Teme, pero que el temor te transforme

El que teme se paraliza, y repite una y otra vez su temor, busca salidas inmediatas a su miedo, pero en este caso, la salida es acción.

Hemos cortado el cordón umbilical con el mundo, la Tierra se nos hace extraña, pisamos concreto con goma y abandonamos la grama con piel, respirar es un lujo, y comer sano se le llama gourmet.

Es evidente, el temor implica cambios, pero los cambios son grandes y nos da mucho miedo abandonar todo. Como hizo San Agustín o la Madre Teresa de Calcuta, dejarlo todo por otra vida. Eso se lo dejamos a los santos.

Lo mejor que podemos hacer en este tiempo, es levantarnos cada mañana y preguntar: ¿Qué puedo hacer para que mi forma de vivir y habitar el planeta cambie?

Seguro encontraremos miles de respuestas…

sábado 11 de diciembre de 2010

El deslave de la insensibilidad

Barlovento Higuerote, edo. Miranda. Las lluvias afectaron a todo el pueblo.

Foto: MPPIJ.

No sé si serán los estadounidenses con HAARP, ó el efecto del cambio climático. La mala suerte y un ajuste de cuenta de la naturaleza, pero cómo duele ver a hermanos sin sus casas, más pasando necesidades.

De lo seco a lo mojado

Hace nada temblábamos de miedo ante la posibilidad de quedarnos sin luz por falta de agua en las represas que surten de electricidad a Venezuela, y ahora rezamos para que ni un dique más se rompa e inunde otro pueblo, debido al exceso de agua producto de las lluvias.

Las mismas han ocasionado deslizamientos, deslaves, anegaciones y mucho dolor.

Aunque la cifra de muertos en el país es pequeña para la magnitud de la tragedia, son muchos los que perdieron su hogar, y de ellos, la mayoría tienen muchas necesidades.

Desgraciados

No hay otra palabra para aquél que pierde la gracia, o que no cae en ella. Me refiero a un puñado de “periodistas” y expertos en “yo no se qué” que se dedicaron a criticar el trabajo de las autoridades y del pueblo mientras rescataban a los afectados.

Por primera vez no nos quedamos orando mientras caía la casa encima, muy pocos esperaron a que llegara el Gobierno para sacarlos de las casas desquebrajadas. La gente se organizó, mientras unos monigotes salían diciendo una cantidad de barbaridades, desde pronosticar un huracán para sembrar miedo, hasta acusar a las autoridades de ladronas mientras cumplían su deber.

Es sabroso acusar, señalar y criticar desde la comodidad de lo seco de sus lindos sofás de cuero.

Llueve sobre mojado 

Han sido días duros, lluvia tras lluvia, tanto en Venezuela como en Colombia, y todo lo que ellas acarrean.

Aún imagino a la gente de Higuerote, Falcón, Zulia, caminando en la madrugada sin luz, sin calor, con el agua a las rodillas, sin saber a donde ir, rodeados de culebras y plagas.

Fueron días duros, muy duros para casi todos.

La insensibilidad se desparramó

Las lluvias no sólo trajeron lodo, sino dejaron caer de lo alto la insensibilidad de un sector de la población venezolana que volvió a demostrar que para ellos no existe más que su vida, su espacio.

Es difícil definir este grado de ignorancia e insensibilidad, para algunos no estaba pasando absolutamente nada, pero nada, seguían con sus compras navideñas, bebiendo, riendo, sin meditar un segundo en lo que sucedía a su alrededor.

Gente insensible pensando en ir a la playa, a sus hoteles vacacionales, gastando dinero mientras otros a su lado morían de frío, de dolor y de pena.

La mano oportuna 

Gracias a Dios no son la mayoría, un sector no más, que esperamos que el dinero, la buena vida, y su espacio le dure para siempre, y no tengan que pedir a nadie ayuda.

La mayoría de la gente, sobre todo la más pobre, la que vive en el barrio, se dio la mano, vecinos con vecinos ayudándose en un momento tan aciago.

La esperanza radica en la organización

Así titulé una nota en mi trabajo, y copio el encabezado porque creo fielmente en esto, la organización en los centros que albergan a la gente afectada dará frutos de oportunidades para los que perdieron todo.

Nuevas empresas, sociedades, cooperativas, amistades, ideas, compromisos saldrán de estos espacios que hoy por hoy son albergues para vivir dignamente mientras tanto.

Pasar la depresión de perderlo todo, superar el shock emocional, y ver que hay posibilidades a futuro, tan solo si nos organizamos como pueblo.

Esa misma organización que les salvó la vida, será la que les permitirá tener un mejor futuro, y sobre todo, lejos de las zonas de riesgo donde perdieron sus viviendas.

Porque pese a la insensibilidad de algunos, y a los malos augurios de otros inconscientes, lo que viene es un futuro mejor, sólo si la mayoría quiere que efectivamente así sea y se organiza para continuar caminando por esa vía que ha decidido trazarse, lejos de la esclavitud y la mediocridad.

 

4 Niño en refugio, su mirada expresa el futuro, abrazado de su mamá nada teme, porque lo tiene todo, tiene a sus seres queridos vivos.

Foto: Félix González.

jueves 25 de noviembre de 2010

Cuando el árbol se retuerce

arbolito Dame tiempo y podré enderezar este árbol antes de que tu puedas corregir a la justicia.

Hoy me tocó evidenciar de nuevo, con mis ojos de periodista, como se le coloca el cinturón a la justicia para hacerla a medida del que le conviene.

Un juzgado, ¿diligente?

Si, se que suena extraño, pero para quienes estamos acostumbrados a ver como un proceso judicial puede complicarse hasta el punto de tardar 25 años, que un juzgado que llevaba un juicio desde 1994, decida en horas tomar una medida de desalojo contra 10 familias, es sorprendente.

Me pregunto, ¿Qué habrá vuelto diligente al juzgado?

Autoridades apegadas al derecho y sin sentido común

¿Qué estudian los abogados venezolanos?, no se supone que el Derecho debe garantizar el cumplimiento de la ley para dar lo justo a quién no lo tiene…

Si ejecutas una medida, pero la acción que vas a ejecutar perjudica a muchos, y sólo trae el beneficio de una sola persona, ¿Qué es lo justo?.

¿Dónde están los mecanismos sociales, los Gobiernos locales para cumplir con su función?, y atender a la gente afectada.

Gente en la calle

A la final, un puñado de venezolanos sin casa, una jueza que se siente feliz de cumplir su trabajo, y un poderoso que vuelve a tener unas frías paredes de concreto para no hacer nada con ellas.

Moraleja

Hay que escuchar al pueblo, América Latina es otra hoy por hoy, y el que no escuche a la gente debe pensarlo dos veces, y hasta tres.

Puede sonar de pelos este cuento, no lo invento, lo vivo en la calle, cuando camino, y comparto con ustedes lo que no puedo en otro espacio. 

viernes 19 de noviembre de 2010

La alegría de pensar

pensandoDe niños, pensar es algo tan común que pasa desapercibido a los ojos. Foto: Internet.

Pasan los días, y las experiencias, y de cada una la recompensa que alimenta al pensamiento. Sin él no tendría sentido la vida para el hombre, sería demasiado débil ante otras especies.

Tiempos de retos

El Mundo ha cambiado en esta decena de años, de nada vale trabajar, ahora es necesario el compromiso. Y era de esperarse, ¿no?, ¿hasta cuándo trabajar sin saber para qué?, los tiempos traen despertares y también tinieblas, habrá quién asuma los tiempos ó quién pase como sombra por ellos.

Una frase rodando

Un viaje largo y un buen amigo, faltaba el libro y todo era perfecto. En el camino el compañero dice una frase que aún está rodando en mi mente, aunque el viaje ya haya parado.

“nos educaron para ser esclavos de otros, para trabajarles y hacerlos ricos. Nunca para ser triunfadores, ni emprendedores, y eso tiene que cambiar, esa es la revolución del pensamiento”

Mi compañero de viaje es líder comunitario, y un excelente promotor y educador, y sin duda me permitió reencontrarme con mi sentido de vida a través de su frase.

Y usted, ¿nació tan limitado como para vivir siendo la sombra de alguien que se lleva sus méritos y logros para su bolsillo?

La envidia y la mediocridad

No están juntas por capricho, se rascan mutuamente, y al rozarse se reproducen infinitamente como esporas cargadas de veneno.

La envidia no es más que el sentimiento de poseer lo que no se tiene por ser mediocre.

Durante siglos se consideró mediocre al pobre, y no hay nada más absurdo que esa idea, porque quienes la creían consideraban que lo que no se tiene es material, y no es así, lo que no se tiene es el talento.

El mediocre carece de las herramientas propias para lograr las cosas, no tiene que ver con bienes materiales, tiene que ver con capacidades.

Sería interesante hacer un trabajo de grado sobre la relación entre la mediocridad en el rendimiento como persona, y la envidia, pero es difícil que alguien confiese, no su mediocridad, sino que alguna vez ha sido envidioso.

De todas formas la envidia es un boomerang, como va, regresa con igual fuerza.

La vida no es una vía recta

Aún recuerdo las palabras de una persona, padre de un ser especial, durante una cena…

“mi hija seguirá el camino justo, ese que debe seguir, el recto”

Aún hoy pienso igual que esa noche, el camino recto no existe. Recuerdo aquella explicación que me daba el Padre Elías sobre el camino recto que va al infierno y el de curvas que lleva al cielo, ahora le entiendo.

No existe un camino correcto, la vía la decide usted, y en la medida en que el camino se vuelve más complejo, más se aprende y más se disfruta.

Dando clases recordé este episodio, más cuando me di cuenta de la cantidad de alumnos que tengo con ganas de alcanzar sueños, y que se encuentran estudiando una carrera porque no pudieron entrar en la que directamente les llevaba a su objetivo.

A ellos les dije, los sueños no tienen un lugar ni fecha definida, existen diferentes caminos que nos llevan a alcanzarles. Y les insisto si leen esto, ¡sigan soñando!, no se detengan, pero caminen hacia sus sueños.

Sin vida

Tengo un sustico en el corazón, es por una imagen que me impactó en estos días. Y que me hizo recordar aquella frase de San Agustín que decía “Es la vida que se vive sin vivir. Hay muertos que caminan…”

En estos días me ha tocado compartir con un “ente”, es un ser que no se inmuta con nada, pareciera que nada le da placer, no ayuda a nadie, es incapaz de colaborar con su entorno, mal trabajador, mal compañero, mala persona, y me entero que tiene 10 años más que yo y es soltero.

Pensé que nunca vería a alguien así, y es un espejo para uno evaluarse, y preguntarse ¿Soy un muerto que camina?, ¿cuánto he hecho para estar vivo?.

Una vuelta al parque

Luego de soltar esta especie de reflexión transitada por unas cuantas copas, que realmente tengo tiempo sin probar, me despido para darle una vuelta al parque de la vida, y en unos días volver con algunas historias locales que se vuelven mundiales. Cuentos de un caraqueño vistos desde el amor por la vida.

martes 31 de agosto de 2010

Un pensamiento de Paz…

germinadorInteresante germinador biodegradable publicado en http://www.greenmob.com.mx/ 

 

En el Colegio siempre fui un verdadero desastre para crear germinadores, todos siempre se me morían. Mi abuela era una maestra para hacerles crecer. Cuándo le pregunté su secreto, me dijo “hay que hablarles, a las plantas hay que hablarles”.

La Semilla 

Mi abuela sostiene que las plantas sienten las vibraciones de la voz, y si se les habla bonito, retoñan enormes… De verdad no sé si esto puede ser científico, pero nunca vi morir una planta en casa de mi abuela.

Leyendo algunas cosas se me ocurrió que la mente es como ese germinador, lleno de semillitas buenas y malas dispuestas a crecer.

Dependiendo de cómo le hablemos, unas crecerán y otras morirán.

Regando

Si la mente es un germinador repleto de semillas, sin duda nuestros pensamientos alimentan esas semillas, si pensamos positivo estaremos regando las buenas ideas que crecerán enormes y sanas.

Si cargamos de malos pensamientos el germinador difícilmente algo bueno florecerá.

Es muy difícil dejar de regar con negatividad la mala yerba que crece en nuestra mente, pero podríamos comenzar regando una vez al día las buenas semillas que también están plantadas. Así dejamos sin agua a las malas y damos alimento a las que valen.

Alimento 

Se me ocurre que hagamos un ejercicio diario, para ello les dejo 7 frases que servirán de abono para esas semillas buenas… Podremos repetir una cada día de la semana, a ver si de alguna forma se nos dan los germinadores que tanto deseamos…

botoncito Tengo todo lo que necesito para vivir y conseguir lo que sueño

botoncito Confío en mi, y mis capacidades para resolver los problemas

botoncito

Me esmero en dar un buen trato a los demás

botoncito

Agradezco tener cerca seres que me aprecian y valoran

botoncito Mi corazón está lleno de alegría y amor 

botoncito Estoy en Paz conmigo y con el Mundo

botoncito Tengo mil razones para sonreír el día de hoy 

 

Riegue su matero todos los días con pensamientos positivos y muy pronto tendrá un germinador lleno de Paz para dar, transmitir y compartir.

Recuerde, basta que un pensamiento positivo crezca para que otro negativo muera sin alimento, poco a poco irá sustituyendo en su germinador personal toda esa negatividad que lo agobia y enferma.

jueves 26 de agosto de 2010

Una mente flexible…

laberintoImagen tomada de Internet 

A veces siento que pasan siglos desde que no escribo, pero realmente apenas es un mes, lo que habla no tanto del tiempo sino de la intensidad con que llevo este acuerdo de realidad, que decidimos llamar vida.

Ante la adversidad

En estos días Jaime Leal decía en su programa que somos responsables del punto al que hemos llevado nuestra vida, de lo bueno y de lo malo. Y tenemos que reconocer esa responsabilidad.

Pero es complejo dejar de juzgarse por las situaciones que bien pudimos haber evitado, y aunque montamos un juicio en vano, porque estamos procesándonos casi judicialmente por algo que está en el pasado y ya no existe, aún así, muchas veces no nos detenemos para ser crueles con nosotros mismos.

La cuestión no está en juzgarse, sino en asumir el punto en el que se encuentra tu vida, y desde allí tomar las riendas de la misma, entendiendo que cada decisión será un paso en la dirección que nosotros mismos queremos darle.

No es secreto para ninguno que el Mundo vive un momento de crisis, en muchos ámbitos, los sistemas tradicionales colapsan, y surgen nuevas formas de hacer lo que se nos era cotidiano. Un ejemplo de este salto sencillo, antes colocábamos a cargar el celular apenas llegábamos a casa, mientras revisábamos el correo por la computadora, ahora hacemos todo con el celular antes de llegar a casa. 

El Mundo se transforma y en este proceso se nos exige adaptación. Palabra que compromete en nuestro caso, a la complicada red de pensamientos y estructuras mentales.

Un pensamiento flexible nos permite abordar los cambios con serenidad, y lograr adaptar nuestras formas de vivir y sentir al acelerado y brusco proceso de transformaciones en el que nos encontramos.

Ver al otro

Es impensable poder adaptarnos a los nuevos tiempos sin reconocer al que tenemos al lado. Las redes sociales, los fenómenos políticos, las realidades nacionales y las relaciones entre los países nos piden un cambio en la forma en que convivimos.

Podría atreverme a decir que estamos viviendo el final de la era de la individualidad, ya el hombre que piensa en si mismo y sus beneficios se vuelve invisible, asocial, relegado y abandonado.

El nuevo orden del Mundo nos compromete, acerca a las personas en un intento de convivencia relativo. Si bien mediada por artefactos, cada vez más alejada de poderse mentir y no mostrar al otro lo que se cree, piensa y siente sobre su realidad.

Es en esta interacción, que la posibilidad de adaptarse parte de darle la mano al otro, acompañar iniciativas, incorporarse a movimientos, proyectos colectivos.

Sólo una mente flexible es capaz de escapar del laberinto personal impuesto, para acercarse sin miedo al contacto con los otros.

No es sencillo, se nos exige hacer un ejercicio al que no estamos acostumbrados frecuentemente, se nos exige comunicarnos efectivamente.

Nuevas señales de humo 

Aunque este tema daría para varios post, puedo compartir con ustedes esas nuevas maneras de comunicación efectiva que se nos exigen en el proceso adaptativo actual.

Hablemos de las transformaciones, normalmente en una interrelación directa con otro, estamos casi seguro que nos comunicamos, y ya sabemos que esto no siempre es así. No es solamente que el otro me oiga, sino que me entienda, me responda, y realicemos acciones sobre lo tratado luego de interactuar. Esto casi nunca se logra, o se queda a la mitad.

Repensando este proceso en la actualidad, es casi imposible dejar el acto a la mitad, las redes sociales presionan en el seguimiento de lo tratado, a través de la interacción en tiempo real se profundiza en las ideas previas y las conclusiones sobre los puntos tratados. Se elaboran acuerdos de inmediato. Es imposible escapar.

El nuevo discurso no puede ser temporal y fingido, porque el interlocutor realiza un seguimiento diario de nuestro discurso, lo examina, compara, analiza, y de encontrar inconsistencia o incoherencia rompe la relación de comunicación.

La retórica se ve resumida a su mínima expresión, en 140 caracteres del twitter no caben premisas y conclusiones.

Las decisiones son casi binarias, se asumen o no se asumen, no hay desperdicio de discurso en los procesos de acuerdo o desacuerdo.

Estas son algunas ideas sueltas de la transformación compleja del proceso de comunicación que estamos viviendo.

En todas ellas vemos la necesidad de pensar diferente, soltar las amarras del aislamiento, la introversión, y compartir el SOY con otros. Un proceso sumamente complejo que requiere de entrenamiento para nuestra mente.

Ideas que practico para el pensamiento flexible

No se me hace fácil, la máquina se estropea y uno se pone negativo, pero tan sólo intentarlo produce cambios…

Autoconfianza
(me repito a diario)
Sé quién soy…
A dónde llego tengo espacio, porque mis ideas forman parte de este Mundo.
Espontaneidad Sé que puedo ser como soy, mi originalidad no molestará a nadie si no le ofendo.
Auto Control Mi cuerpo hace lo que yo le pido, mis pensamientos me obedecen… Soy mucho más que mis pensamientos. 
Mis sentimientos no me acosan, me respaldan.
Cercanía No debo temerle al otro, él no puede herirme si yo no se lo permito. El otro sólo tiene el poder y la autoridad que yo decida darle y cómo yo lo decida otorgar

 

Momentos de lectura

Aparte de estas ideas sueltas, les recomiendo buscar el libro del profesor y doctor Dan Custer “El Milagroso poder del Pensamiento”, el de Miguel Ruiz “Los Cuatro Acuerdos” y las conferencias por internet y los libros de Jaime Leal.

Formas inteligentes para ayudar a nuestro pensamiento, nutrirlo con sabiduría y visiones del Mundo para ayudarlo a ser flexible y que alcance la posibilidad de escapar de nuestro laberinto al encuentro con los otros…

 

domingo 11 de julio de 2010

Una tarde colmada de afecto

sinergia grupo

Un grupo siempre reconoce sus fortalezas para alcanzar su meta

Tengo una amiga que se empeña en decirme que a los grupos, ya sean familiares, sociales ó de cualquier índole se le puede reconocer su estado de salud y eficiencia por las cosas que son capaces de servir sus miembros en una mesa común para compartir.

Un grupo.

De verdad llegué a pensar que mi amiga debía tener mucho tiempo libre para dedicarse a ver lo que ponían en la mesa cada uno de los grupos de los que formaba parte.

Hasta que un día me explicaron el concepto de Sinergia, y entonces la locura de mi amiga empezó a ser más clara para mi. Lo que se pone en la mesa es un extra, el añadido que es producto de la interacción de los miembros de un grupo.

Entendiendo esto, pensé de inmediato en el misterioso efecto que me poseía cada vez que olía la carne al vino de mi abuela, o la paella de mi abuelo, las hallacas de mi madre… Realmente no era sólo mi debilidad ante sus capacidades culinarias, tenía que ver esto de “Somos una familia unida”.

Justamente era mi abuela, quién reía por mi forma apresurada de atacar y acabar con todo lo que me colocaba en el plato. Entre sus risas decía “Pero ni lo has saboreado… Disfruta del sabor que tiene”.

Más o menos así debemos dejarnos atrapar por la magia que nos incluye y nos une con otros, nos vuelve parte esencial de un todo, dónde cada quién brilla por su cuenta, pero el brillo en conjunto supera con mucha ventaja el personal.

El Grupo.

Particularmente quiero dedicar este post a todos mis compañeros de la Sección 2 del Curso número 44 de Locución de la Universidad Central de Venezuela.

Una hermosa demostración de lo que hace y da sentido a un grupo, hemos llegado a la meta con mucho amor, afecto y compromiso. Sin duda nuestros objetivos serán alcanzados gracias en gran medida a la sinergia que nos rodea.

Y si se lo preguntan, si, esa sinergia quedó evidenciada en la sabrosa mesa de comida que preparamos improvisadamente entre los miembros, y de la cual desbordaba la comida como se desborda el amor, afecto, compañerismo y buena vibra en nuestro grupo.

Agradecidos todos de contar con el Profesor Jesús Berenguer, y con todas las personas que se sumaron y enamoraron de la buena energía que emana nuestro grupo.