sábado, 21 de febrero de 2026

La resilencia a diario


¿Qué es resiliencia? - IBT Group Corporativo.

"...parece que muchas personas que deben enfrentarse a situaciones o condiciones de vida difíciles pueden superar esas dificultades muchas veces incluso sin intervención profesional particular".

Stefan Vanistendael


Hoy he querido dedicar este post a la resilencia, que algunos confunden como un proceso romántico e idílico, pero que su análisis científico y social nos permite depurar todo esto, y encontrarnos con un proceso esencial en nuestra experiencia de vida como humanidad.

La resilencia es esa capacidad que tenemos para superar una adversidad grave, y en el proceso sufrir un cambio que nos permite no sólo superarla, sino lograrlo satisfactoriamente y sin quedar con una marca de por vida.

Para poder entenderla bien, voy a traer la definición del padre de este concepto en la psicología moderna, un neurólogo y psiquiatra francés, Boris Cyrulnik que definió este proceso como: "la capacidad del ser humano para reponerse de un trauma y, sin quedar marcado de por vida, ser feliz".

Este no quedar marcado tiene matices para el mismo Cyrulnik, no significa olvidar, ni la ausencia de cicatrices, más bien que esa marca no dicte o sentencie tu destino.

Este post lo quiero centrar en un tipo de resilencia que es la menos visible, porque cualquiera puede evidenciar su ocurrencia en sucesos catastróficos puntuales, un terremoto, una masacre, un duelo por una pérdida significativa...

Pero, ¿Qué pasa con esa resilencia que sucede como un gotero?, esa capacidd que tenemos que desarrollar para enfrentar las pequeñas tragedias diarias. Esa resilencia de lo cotidiano.

Lejos de ser un experto, me traigo a uno que se encuentra recogido en un libro maravilloso sobre el tema: La resiliencia: resistir y rehacerse. Compilado por Michel Maciaux y publicado por Gedisa Editorial en 2010.

En este libro, en su página 227 el sociólogo y demógrafo belga Stefan Vanistendael, reconocido como uno de los expertos internacionales más importantes en el estudio de la resiliencia, aborda desde un punto de vista científico y sociológico el fenómeno de la resilencia cotidiana. 

Por cierto: En este libro también hay publicaciones de Boris Cyrulnik sobre el tema.

Tejer la vida

Vanistendael se debate en buena parte de su artículo sobre los análisis científicos de la resilencia, y su efecto práctico en la vida diaria. Encontrando que, auque los factores pueden ser parecidos, la personas que viven experiencias de resilencia en la vida cotidiana no la definen igual que los estudios sobre ella.

En todo caso, la presencia de un "Tutor" como define Cyrulnik a esa persona guía que acompaña el proceso de transformación desde el dolor de la experiencia trágica hacia el nuevo punto de partida está presente, al igual que la oportunidad visible, con cierto grado de anhelo, de "tejer la vida" que se puede definir más correctamente como construir una nueva red de experiencia vital, como un punto y coma, en el aquí y ahora.

Todo esto, pasando por un acceso a los recursos mínimos necesarios, tanto materiales como intangibles, para lograr abrir caminos hacia esas posibilidades nuevas de reinvención.

Aunque Vanistendael traza su trabajo sobre procesos de resilencia psicológicos complejos en situaciones límites diarias, su aplicación a nuestras crisis diarias es 100% posible.Porque, es especial prestar atención en la definición personal que damos a ese evento trágico que nos desborda y exige. 

Durante la Tragedia en el Estado Vargas (Venezuela), en el que murieron oficialmente por deslaves e innundaciones unas 5mil personas (extra oficial más de 15 mil). Hablaba con un amigo psicólogo mientras atendíamos, contando cuentos, a niños que habían quedado sin papá ni mamá de golpe, producto de las lluvias, y llenaban un estadio completo de futból. 

"¿Qué terrible es todo esto?" - le alcancé a decir.

"Shauki, esto es puntual, es momentáneo, de aquí todos podrán tener mejor o peor mecanismo de resilencia para salir adelante, necesitarán más o menos apoyo, esta tragedia es grave pero saldrán, si supieras la cantidad de gente que tiene tragedias diarias mucho más graves y no salen". Alcanzó a decirme, y nunca podré olvidarlo.

Desde ese día entendí que cada persona tiene sus propios grandes problemas y tragedias, que existe una resilencia casi invisible y diaria, como si fuera un nado de larga duración.

Esto es lo que Vanistendael y Cyrulnik a veces llaman resiliencia de baja intensidad. Es esa que no recibe aplausos ni sale en los periódicos. Es la madre que cuida a un hijo con enfermedad crónica, el profesional que mantiene la ética en un entorno hostil...

Que cada uno desarrolla formas de tejer la vida, y que lo importante radica en ser copartícipe de la construcción positiva de oportunidades para ese tejer.

Hace no mucho conocí a una colega periodista en Canarias que tenía un solo pulmón, le habían retirado uno por un cáncer agresivo que lograron controlar a tiempo. Su capacidad de resilencia me sorprendió. Tuve una de las mejores charlas de vida con ella, de cómo había decidido ver una oportunidad el tiempo que la vida, y su enfermedad, consideradan para ella. Y cómo se modelaba para, entre tanto dolor y sufrimiento, rescatar la oportunidad de ver lo bueno y ser feliz. "No puedo estar malagradecida, no puedo renegar por nada" me decía.

Sobre los tutores a diario con los que podemos contar, siempre insisto en lo sano y óptimo que es una terapia con un buen psicólogo, pero no todo el mundo lo tiene al alcance, a veces ese tutor que necesitamos es:

  • Un libro que te da respuestas.
  • Un colega que te escuchó sin juzgar.
  • Un ejercicio escrito que viste por Internet.
  • Una mascota con la que conectas.
  • Un kit de emergencia emocional .
  • Una afición que te conecte al "aquí y ahora", como la música.
  • Hasta un café con un extraño que te escucha sin juzgar.

¿Cómo llevas tu el tema de la resilencia?

"



viernes, 21 de febrero de 2025

Olvidar con el corazón


 

Se perdona mientras se ama. 

François de la Rochefoucauld


Comienzo este post con el célebre escritor y moralista francés del siglo XVII, que como casi todo moralista o costumbrista, ha sufrido la suerte de pasar al olvido, en unos tiempos donde los bulos, los zascas y lo impropio se impone.

Esta breve pero contundente frase pertenece a su colección de reflexiones y aforismos sobre la naturaleza humana, el amor y las relaciones interpersonales.

Hoy estaba oyendo un programa en televisión, y estaban entrevistando a unos abuelos sobre su nieta, y el entrevistador preguntó: "¿Y ella parece que no se portó muy bien con ustedes?" , a lo que el abuelo respondió con un gesto corporal, que fue inmediatamente controlado por la abuela con una mano, y una de las frases más hermosas que pueden existir: "Eso fue ya hace tanto tiempo, que no nos acordamos".

Olvidar con el corazón 

¿Qué cosas, no?, que esta frase se oponga tanto a aquella de "puedo perdonar, pero no olvidar". No existe una verdadera paz si el perdón no incluye al olvido. Pero al olvido que parte desde el corazón, desde la aceptación real de que se ha perdonado.

Aquella abuela no estaba evidenciando problemas de memoria, no es la frágil condición actual de su memoria, sino la fortaleza de sus años de experiencia la que estaba hablando. ¿Ya no te acuerdas porque has perdonado?, fue la pregunta que me faltó escucharle al entrevistador.

Recuerda, cada vez que creas que las personas que realmente te quieren no te van a perdonar, que lo imperdonable es alejarte, creyendo que ellos no serán capaces de olvidar con el corazón.


lunes, 13 de enero de 2025

Postal de Reyes en el siglo XXI


Imagen generada en Chat GPT a partir de mi narración.


"L'écriture est la peinture de la voix : plus elle est ressemblante, meilleure elle est" / "La escritura es la pintura de la voz: cuanto más se le parezca, mejor es". Francois Marie Arouet (Voltaire). (Extraído del artículo "écriture" del  dictionnaire de français Littré.)

No entendía esta cita de Voltaire hasta que me tocó vivirla hace unos días, tener esa capacidad de pintar mi voz a través de mis escritos, me resulta tan complejo, pero con este post lo vuelvo a intentar...

Este Día de Reyes cayó lunes, y yo el domingo me levanté bien temprano para ir a hacer cosas de un cuarentón que sale un domingo de casa antes de las 9 de la mañana. Caminando por una vereda del barrio me topé con una estampa digna de darle título a esta entrada, la que para mí es la Postal de Reyes del Siglo XXI.

Evidentemente, por protección de datos, no tomé foto alguna, pero  creo que la impronta que quedó en mi alma es de tal magnitud que puedo reproducirla sin necesidad de píxeles ni frames. Porque aquella imagen fue in crescendo en mi alma, anidándose y enraizándose. Creo que podré narrarla hasta que ya no me quede aliento.

El cuadro

Era un padre, estremadamente flaco, con una delgadez que no proviene de la salud sino de saber lo que es acostarse sin comer. Tenía un bluejeans o como dicen los españoles, unos vaqueros, que tenían goteos de pintura por todas partes en contraste con una descoloración propia del uso, no como un modelo de pasarela de última moda, sino como la remanencia de quién ha pasado horas pintando y ha sufrido el efecto de las sapilcaduras y las horas de trabajo. Pero aquél pantalón lucía asombrosamente entero, limpio, pulcro. Se combinaba con un suéter (pullover) tejido, unicolor, azul, que le cubría de los 14 grados matutinos, la lluvia ligera y el viento. De aquella imagen, la denotación de pobreza la constituía, como siempre e históricamente ha pasado, los zapatos. Unos tenis bastante desgastados, como mordidos por los fieros dientes del tiempo, pero igual de limpios que toda la muda.

De su mano iba una pequeña niña, de no más de 5 años, vestía un suéter rojo que le llegaba a la cintura, usaba unos pantalones blancos envejecidos por el uso y el tiempo, y unos tenis en las mismas condiciones de los de su padre.

La escena 
La cara del padre era la de un hombre sumido y consumido, por la angustia, los pesares y la realidad. Caminaba como si quisiera que alguien o algo se lo llevara, mirada perdida en el horizonte, pena en los hombros, dolor en el alma.

Todo cambió en ese hombre cuando la niña hizo un pequeño tirón de su mano, giró su cabeza y la bajó para verle, y en ese momento le hizo un gesto de aprobación. 

Giraron en la esquina del  café en el que yo iba a entrar, así que aproveché para terminar de hacer mi papel de espía de lo cotidiano, y me senté en una mesa de la terraza del café.

Entraron en una venta de barrio, popularmente conocida como "chinos" en España, por ser normalmente regentada por una pareja de asiáticos (que dan para otra postal). 

El padre salió con una bolsa de papel blanca en la mano en la que no llevaba a la niña, me pareció que apretaba aquello como si fuera una pertenencia de valor. Cosa que confirmé cuando la niña se lo pidió, y él accedió a darle el paquete. Aquella niña lo tomó como si fuera oro, como si sostuviera todo lo que podía desear tener en ese momento.

¿Qué sería aquello?- pensé- ¿Unas galletas?, ¿Un bizcocho?, ¿Algún juguete de plástico barato de aquél lugar?

Algo me impedía seguir pensando, era una lágrima que me corría por la mejilla, ¿Qué me estaba pasando?, no lo sé. 

A la par de aquella lágrima, se me formó un nudo en la garganta. Lo intenté pasar con zumo de naranja, no pude, y el café tampoco hizo efecto. Un nudo de 7 días, una atadura que palpitaba en mi garganta, y que deseaba salir.

¡Tienes que escribirlo!, 
- no puedo-. 
¿Por qué?, 
- no estoy a la altura de dejar plasmado aquello que me erizó la piel, que me retumbó en el alma-

No me resistí más, y hoy 13 de enero. Una fecha importante para mi, decidí plasmarlo aquí. Sin más valoraciones. Si quieren ustedes dejar sus comentarios, bienvenidos son...

Nota: Extraordinariamente Chat GPT me hizo la imagen muy similar a la que pude apreciar, pero no me transmite lo mismo que me hizo sentir la real


 


sábado, 20 de abril de 2024

Caminando hacia el fin de las relaciones de amistad

Foto de: cottonbro studio
 

Todo mi patrimonio son mis amigos. 

Emily Dickinson.


Mi abuelo nunca leyó a Dickinson, tener que trabajar desde que era adolescente no le permitió acceder al privilegio que nos permitió a todos los demás de la familia. Pero eso no lo detuvo para decirme, cuando tenía unos 14 años: "¿Tienes amigos?, cuídalos... los amigos son más importantes que el dinero, cuando yo no tenía dinero, tuve amigos que nunca me abandonaron".

Nunca pensé tenerle envidia a mi abuelo. Pero llegada a esta altura de mi vida, envidio las relaciones que logró construir con esfuerzo, dedicación, confianza y tesón.

Eran otros tiempos, los que él vivió, unos en el que acompañarse y crear lazos eran fundamentales para enfrentar al mundo. 

Luego de la Pandemia del Covid, todo el mundo se empeña, pese a las guerras, en tratar de recuperar su vida social, pero un nuevo informe publicado por el Survey Center on American Life revela un cambio profundo en la naturaleza de las amistades de los estadounidenses. 

"Uno de los cambios más importantes revelados por la Encuesta de Perspectivas Estadounidenses de mayo de 2021 es la disminución de las amistades cercanas. En las últimas tres décadas, los grupos de amistad estadounidenses se han vuelto más pequeños y el número de estadounidenses sin ningún confidente cercano ha aumentado marcadamente".

Y es un cambio que afecta más a los hombres que a las mujeres, "hace treinta años, la mayoría de los hombres (55%) informaron tener al menos seis amigos cercanos. En 2021, esa cifra se ha reducido a la mitad. Un poco más de uno de cada cuatro (27%) de los hombres tienen seis o más amigos cercanos en la actualidad. El 15% de los hombres no tiene ninguna amistad cercana, cinco veces más que en 1990".

En una sociedad que pregona el uso de la tecnología para conectarnos con otros, se está produciendo justo el efecto contrario, pero, ¿Por qué?

Una posibilidad mezcla dos tendencias de los últimos años, por un lado, la facilidad que nos está generando la tecnología para resolver practicamente todas las necesidades sin tener que depender de los demás, ya no es necesario tener amigos para conseguir resolver problemas cotidianos. Ni siquiera debemos conocer a alguien para preguntar por una dirección, ¡tenemos a Google Maps!

Po otra parte, está la forma cada vez más individual de las experiencias de entretenimiento y disfrute. Pasamos más tiempo recibiendo interacción con los aparatos y la tecnología que con las otras personas de carne y hueso. 

Esto ha afectado radicalmente las habilidades sociales de los más jóvenes, a quienes les cuesta hoy en día mucho más establecer relaciones, resolver conflictos con otros, y cualquier reto social, que entender sobre programación Inteligencia Artificial, o robótica.

Vemos a jóvenes que resuelven sus interacciones de una forma poco común, en especial a la hora de comunicarse, si se encuentran detrás de móviles u ordenadores se sienten sumamente en confianza, pero en cuanto entran en relaciones, cara a cara, suelen evitar las miradas, centrase en discursos tipo monólogos, y escuchar muy poco al otro, lo menos posible. 

Atrás van quedando las largas horas de charla en los porches, en las aceras, en coches, o parques, para ser sustituídas por chats, mensajes de audio, o streaming. 

Lamentablemente pareciera que el mismo hombre avanza sin pausa contra su propia naturaleza, la de ser social.

En este post:

Men’s Social Circles are Shrinking


   


lunes, 8 de enero de 2024

Confianza es confiar con esperaza

Foto de: Savvas Stavrinos
 

Es la confianza mutua, más que el interés mutuo, la que mantiene unidos los grupos humanos

H. L. Mencken


Hace un tiempo tuve esta conversación con alguien:

"... Mira, ves... allí está, tu te mataste ayudando a esta persona, hiciste de todo por ella, y ahora que le va bien, ¿te ha llamado?, ¿siquiera te ha agradecido?"

Yo: "No me ha llamado, ni espero que lo haga, lo que hice por esa persona lo hice porque tuve confianza, y aún la tengo"...

"No te entiendo, la verdad, ¿cómo puedes confiar en alguien que no es capaz de agradecerte?

La confianza es tuya

Según el diccionario de la Real Academia Española, la confianza es la esperanza firme que se tiene de alguien o algo. Por consiguiente, la confianza no es responsabilidad de la otra persona, es algo que le pertenece al que la produce.

Tu tienes confianza, porque esperas firmemente que otro actúe de "buena fe" en la relación que mantienes con el/ella.

De allí la celebre frase de "hacer bien, sin esperar nada a cambio", porque no actúas por interés, tu haces las cosas porque confías.

Se podría decir que cofianza es confiar con esperanza, y sobre la esperanza ya hablamos en este otro post

Sin la confianza no podríamos establecer esos lazos que nos hacen humanidad, comunidad, sociedad.

Y por supuesto, no puedes lograr tener confianza con otros, si no eres capaz de tenerla sobre ti mismo, ten seguridad y firmeza de que vas a ser capaz de ser mejor, y lograr lo que te propones. 

Que este 2024 sea un año cargado de momentos de confianza con todos los tuyos. 



sábado, 23 de diciembre de 2023

El mejor regalo en estas fechas es no perder la esperanza

Estatuilla romana del Siglo I d.C. de la Diosa Spes. National Museums Liverpool. 


No nos mintamos, ha sido un gran año de mierda. Puede usted maquillarlo como quiera, pero con el mundo "patas para arriba", millones de desplazados, asesinados, acosados y violentados, no hay una forma agradable de recordar al 2023.

A lo mejor, si se mira sólo desde el ámbito personal, puede ser que alguno pueda ponerle color a este año, pero tiene que ser lo suficientemente egoista, o tonto, para no levantar la cabeza y restarse razones para celebrar.

De allí que el mejor regalo que podremos darnos este año es el no perder la esperanza.

¿De dónde viene esperanza?

Esperanza tiene su raíz en sperare y en spatha (Latín), que a su vez viene de la raíz proto-indoeuropea Spe, que se usaba para referirse a aquello que se expande o alarga, y a tener éxito. Y sí, a la espada, porque es el metal que se alarga.

La Diosa romana relacionada a la esperanza, se llamaba Spes.

A su vez, esta palabra está vinculada la raíz al griego spathe, y en el germánico a spat (pala laminada).

Podemos imaginar que los griegos y romanos antiguos vinculaba el sperare con alargar o prolongar la ocurrencia de un hecho, con la convicción de que sucedería.

No es raro que los griegos vieran en la imagen de una mujer que mira al cielo, con una cornuscopia llena de flores en las manos, a la Diosa Elpis, la garante de la esperanza. 

Los romanos, por su parte, vieron en una mujer de brazos abiertos, sentada o de pie con una de las manos normalmente mostrando la palma y con su respectiva toga, a veces también portando una cornuscopia en uno de sus brazos. 

Lo que nos da la clave de que en el ideario, esperanza y abundancia eran conceptos vinculados, tanto para los griegos como para los romanos. 

La cuestión es que la esperanza se encontró en una encrucijada cuando el hombre comenzó a vaciarla de acción.

Porque hasta ahora, hemos visto que era importante saber que ocurriría el hecho, para que la esperanza pudiera existir. No tendrías esperanzas de que la paz, el dinero, la salud llegaran, si no trabajaras para que esto pase.

Pero el hombre dicidió vaciar la esperanza de cualquier tipo de acción, y llenarla de contemplación. "esperar, por esperar de que algo sucederá", "ten esperanza, no serás abandonado".

El hombre actual está justamente anclado en este punto. En esperar por esperar. 

Por eso, el mejor regalo que nos podemos dar en estas fechas es no perder la esperanza, esa real, esa que espera que algo suceda porque trabajamos activamente para ello.

A tener esperanza en la Paz, en el amor, y en un mejor porvenir.


En este post:

Elpis

Carlos Javier González Serrano

Esperanza

Raíces Proto-Indoeuropeas



lunes, 27 de noviembre de 2023

Parece obvio, pero no lo es: Volumen en el transporte público


Foto: Mart Production


Comienzo este espacio que va, lamentablemente, de algo tan básico como lo es la ciudadanía, y que el mundo del Siglo XXI nos está dejando en evidencia que está muy ajustada, apretada entre la independencia que da la tecnología, y la ignorancia que provoca el desinterés. 

¿Por qué no debería ver una serie o Youtube a todo volumen en el transporte público con mi dispositivo?

Aunque parece una obviedad, he decidido dedicar este primer post de esta sección a un fenómeno que es muy frecuente en todos los medios de transporte de cualquier ciudad, ya sea en Barcelona, Madrid o Tenerife. 

Trataré de explicarle a los jóvenes y adultos que caen en este comportamiento, por qué no es adecuado, ni seguro, ni educado.

Me gusta siempre comenzar con un ejemplo, imagina que todos los que van en el transporte sacaran sus teléfonos y pusieran su música de preferencia al volumen que tú la estás llevando... ¡Exacto!, nadie pudiera disfrutar, ni escuchar nada. Pero es peor...

El espacio común del transporte público es el resultado de un acuerdo entre todos los usuarios, para no realizar conductas personales que bien pudieran hacerse en casa o en privado, y que puedan ser desagradables o inoportunas en el espacio que compartimos. Así pues, no debería haber nadie cepillándose los dientes en el metro, u orinando en un rincón, y mucho menos comiendo, ya que todos acordamos que hay unas normas comunes para no molestarnos mutuamente. 

Nadie tiene que venir a recordarnos que esas normas están, se supone que nuestro nivel educativo, y autocontrol social nos permiten entender que las normas están allí, sin que venga nadie a castigarnos si no las cumplimos.

Pero va a más, cada vez que llevamos el sonido a tope, molestamos e irritamos a los demás usuarios, que pueden tener un mal día, un dolor de cabeza, o que necesitan y disfrutan del silencio del espacio común mientras viajan.

Y lo peor, se expone la seguridad de todos, ya que la música o audio a todo volumen distraen los sentidos del conductor del transporte, y se superponen a los sonidos del servicio, como las paradas, los timbres de cierre y apertura de puertas, y las indicaciones de emergencia y alerta.

Lo más grave, es que en el fondo este tipo de comportamientos son actos pasivos de agresión, contra los otros y en especial contra la misma persona. Ya que con la actitud se deja en evidencia el poco respeto que se tiene por los demás, por las normas, y por uno mismo.

Y no es que no se pueda escuchar lo que quieras, es respetar a los demás y su espacio, para eso existen los cascos.  




domingo, 12 de noviembre de 2023

Navidad: entre el verde y el rojo, la Poinsettia y el acebo

Foto: Magda Ehlers


 "Sólo hubo una Navidad, el resto son aniversarios." 

William John Cameron.


Comenzamos con contundencia, con esa frase llena de razón de John Cameron, y que tira por el suelo toda la campaña de Navidad de más de un publicista. 

¿Pero si nos hundimos más?, si terminamos, por fin, de desenredar esas luces navideñas, que con el diseño actual, ya no duelen como antes cuando el pié descalzo les pasaba por encima. Vamos a dar respuesta a la primera pregunta que nos viene a la cabeza, cada vez que llega la Navidad. ¿Por qué todo es verde y rojo?

Resulta ser que le debemos el color de la Navidad a los mexicanos, a un norteamericano apasionado y enamorado de latinoamérica, a la nostalgia de unos monjes misioneros franciscanos, y a las primeras celebraciones teatrales de la Navidad en la Edad Media. 

Viste, en nada de esta cadena de eventos fortuitos mencioné nunca a Coca-Cola, porque NO le debemos el color de la Navidad a la bebida gaseosa, muy por el contrario, ella se valió de su significado para entrar a las mesas de la cena navideña.

Bueno, veamos de dónde se cree que viene todo, como dice Bill Newcott en su artículo para la National Geographic, "Los misioneros franciscanos llegaron a México en el siglo XVI y empezaron a montar elaborados pesebres en Navidad. El acebo, la planta navideña preferida en Europa, no se encontraba en ninguna parte para los dioramas".

Y es que el acebo (Ilex aquifolium), es típica de Europa: "la madera de acebo es de muy buena calidad, dura y tan densa que no flota en el agua, por lo que no sería útil en la industria naval. Es apreciada por los ebanistas para elaborar mangos, culatas de armas y por teñirse bien de negro e imitar a la de ébano; además es muy estimada como leña, para hacer carbón y por los pastores para confeccionar bastones resistentes. En este sentido, Miguel de Cervantes cuenta en el cap. XIII de El Quijote: «Venían unos pastores hacia ellos y traía cada uno un grueso bastón de acebo en la mano…». Y el poeta y militar toledano Garcilaso de la Vega en sus poesías escribe: «Allá dentro en el fondo está un mancebo, / de laurel coronado y en la mano / un palo, propio como yo, de acebo»".

El uso de acebo en Navidad viene del campo y el pastoreo. El follaje del acebo es un buen forraje para el ganado en invierno, pero cuando está acompañado de sus típicos frutos rojos en épocas invernales, se suele separar un poco para adornar, y para hacer la liga, una goma para atrapar aves.

Su estructura física es muy similar a una coroña de espigas, y sus frutos rojos y pequeños, asemejan gotas de sangre, así que es muy fácil asociarla a la corona usada por Jesucristo en la cruz.

Pero el rojo y el verde del acebo no es la única referencia religiosa que viene de la antigüedad, resulta que en la Edad Media había cierta fascinación por estos tintes, como cita la revista Semana al investigador Spkie Bocklow, científico de la Universidad de Cambridge: "el uso del rojo y el verde se remonta a las iglesias de la época medieval, que a su vez inspiró a los ingleses, antes de llegar a nosotros", en Navidad se solía representar actos de la Biblia, como el Pecado de Adán y Eva, para lo cual se utilizaba, normalmente un pino ornamentado de manzanas rojas, en el célebre acto de la culebra que tienta a Eva.

Bueno, volviendo a los misioneros franciscanos, los pobres no tenían en México ni pinos, ni manzanas, ni acebos, pero si tenían el conocimiento adquirido de los aztecas, que como señala Mark Hoddle: "llamaban a la planta cuetlaxochitl (flor brillante) y los mayas k'alul wits (flor de brasa)" (Hoddle en Bill Newcott, 2023).

Pues comenzaron a engalanar las representaciones del nacimiento de Jesús con aquella flores de la planta de cuetlaxochitl, ¿cuetla qué?... ¡claro!, aún no se les llamaría Poinsettia, falta un personaje en la historia.

Resulta que a comienzos de 1800 un diplomático norteamericano, Joel Poinsett llegó a México, y en Navidad apreció la belleza de la ornamentación que producía esta planta en los portales de las casas, iglesias, y representaciones del nacimiento de Cristo, y como era muy frecuente en esta época, decidió tomar un pedacito de aquella belleza y comenzar a cultivarla para su gente en Estados Unidos. 

La gente comenzó a llamar a la planta, la planta de Poinsett, y de allí quedó el nombre actual de Poinsettia. La planta, muy delicada, comenzó a reproducirse con éxito, y hoy se le puede encontrar en cualquier rincón de América, y hasta en los supermercados europeos o en los mercadillos de navidad.

Casualmente, es muy frecuente ver al acebo al lado de su reemplazo, la Poinsettia decorando mercados de Navidad en Alemania, España, o Reino Unido.

Esta planta también se puede encontrar en África, y es que realmente no es un árbol propio del frío, sino más bien de climas relativamente secos en buena parte del año, por eso crece muy bien de forma natural en México y Guatemala, y los indígenas conocían muy bien sus propiedades medicinales, más allá de las ornamentales, por lo que era muy usada.

Y es que la Poinsettia, tiene nombre científico, es la Euphorbia Pulcherrima. "El género Euphorbia fue nombrado en honor de Euphorbus, el médico griego del rey Juba II de Mauritania (un erudito de historia natural) en el siglo I dC, quien usó el látex de la especie Euphorbia con fines medicinales". (Bonells, 2018). Así que una prima de esta planta también crecía en África. Pero no era "la más bonita", ya que pulcherrima en una derivación de latín quiere decir esto: "la más bonita entre todas".

Pues su belleza no es tanta para algunas regiones del Planeta, y hoy se le considera maleza invasora en partes de África, India y las Islas Canarias.

Así que eso, ese verde y rojo de la Poinsettia que comparte con el acebo, con el pino con manzanas guindando (aún sigo pensando por qué un pino), y con la Coca-Cola es el resultado de una mezcla de sucesos fortuitos de un Mundo que se mueve sin parar, pero que en el fondo las emociones siguen siendo su razón de ser.

El color verde, asociado con la esperanza de un mejor porvenir, y el color rojo asociado con la sangre, en el caso de la celebración religiosa, la sangre de Cristo, y en una asociación más mundana, la sangre como sacrificio y esfuerzo.

Hablando de significados, la Iglesia Católica no asumió ninguno de estos colores para las casullas de sus sacerdotes en Navidad, el verde esperanzador es el color que se suele usar en tiempo Ordinario (sin celebraciones) y el rojo se deja para rememoraciones de tiempos de sacrificio, y de conmemoraciones a los mártires. En Navidad, el color blanco de las casullas es el de la celebración, la alegría, la inocencia, y la pureza, en honor al hijo de Dios. 

Y para terminar, no, no eran minas explosivas para pies, esas formas antiguas de las luces navideñas. Se trataban de representaciones de estilo nórdico de formas de flores parecidas a estrellas que se guindaban en los pinos, pero estas hechas en plástico muy duro y resistente al calor. 


En este post:

Poinsettia

Flor de Pascua: ¿De dónde viene la tradición navideña de poner Poinsettias?

Ilex aquifolium

¿Por qué el rojo y el verde son los colores de la Navidad?

Rojo, verde, morado… ¿Qué significan los colores de las vestimentas de los sacerdotes?

La Euphorbia Pulcherrima


 


 

martes, 7 de noviembre de 2023

Tengamos una idea sobre la realidad

 La única verdad es la realidad.

Aristóteles


Foto de: Ekaterina Mitkina


Llevo días pensando sobre la verdad y la realidad. En estos días escuchando algunas reflexiones de Carrot Adventure  volvió a mi cabeza aquella frase que se le atribuye al Filósofo griego y discípulo de Platón, y con la cuál comienzo este post. 

Fue Aristóteles un fiel ejemplo de sus propias ideas, pues abandonó la corriente de la Academia de Platón para caminar su propio sendero, lo que no sólo signó toda su vida y obra, convirtiéndolo en padre del Método Científico, sino que su legado influye, aún hoy, a muchos filósofos y científicos. Fue un hombre capaz de saber de muchas cosas, casi todas las posibles para su época, y saberlas bien. Vamos, toda una envidia, como dice David Deutsch en su libro sobre La Estructura de la Realidad (Anagrama, 1999).

Es este mismo autor, Deutsch, quien se atreve a abrir la Caja de Pandora sobre una revisión de la teoría sobre la estructura de la realidad, y no le resulta nada sencillo abrir la puerta a la luz de lo que, muchos, damos por sentado cuando salimos a la calle a caminar.

¿Qué es la realidad?

Podemos afirmar, como lo hizo Aristóteles, que la única verdad es la realidad, si consideramos a la realidad sólo como el mundo físico. Hasta allí, pudiéramos acordar que hemos llegado a un buen puerto... pero lamentablemente, no, no es así.

Es tan sencillo, como considerar que si Aristóteles tuviera la oportunidad de usar los medios actuales de investigación científica, seguramente se replantearía su propia frase. Porque la realidad no es algo que todos percibamos por igual.

No todos tenemos los sentidos igual de agudizados, no todas las mentes procesan la información igual. Es más, no todos tenemos los mismos intereses, lo que media en la forma en que damos valor a la información que nutre nuestra percepción de una "realidad"

Como apasionado de la semiótica, me voy a ir a un lugar seguro, y traeré a Charles Sanders Peirce para hablar sobre cómo decodificamos esa realidad. Parafraseando a Peirce, existe un objeto o un sujeto que es "tal cuál como es, en su forma positiva" y sin referencia a nada más... luego, existe ese objeto referenciado a través de "cualidades, apariencias o posibilidades" (signos) y posteriormente, una relación en ambas vías con la interpretación de unos terceros sobre los mismos.

Hasta donde hemos podido avanzar en nuestros estudios sobre la forma en que percibimos la realidad, nuestro cerebro media y procesa en diferentes niveles la información, pero previamente nuestros sentidos ya han mediado con ella, y esa mediación proviene de una serie de instrucciones previas que ya les ha dado nuestro propio cerebro, basado en nuestras experiencias vitales.

Piense en una persona que le tiene miedo a volar, pero nunca ha volado. La primera vez que suba a un avión (sin mediación terapéutica) estará con sus sentidos mucho más agudizados para percibir los ruidos del motor, las vibraciones del suelo del avión, o los movimientos "aparentemente bruscos" que den cualquier información para validar sus miedos. "¡Era verdad, era verdad, volar te puede matar!" 

Pero es muy probable que esa misma persona, u otra, fume dos o tres cajas de cigarrillos al día, sin tener sus sentidos tan predispuestos ante el peligro real (mucho más real) de morir por los efectos nocivos del cigarro.

De allí, que la percepción de nuestra realidad ya está mediada y condicionada por nuestras experiencias previas, y por nuestros valores, creencias, y un sin fin de aristas muy complejas que forman el entrelazado de la funcionalidad de nuestra mente. 

Partiendo de este punto, podemos atrevernos a decir que la mente construye la realidad, y la realidad da forma a la mente, en una relación que: "...Y si es que nos vemos obligados a utilizar lenguaje metafórico, dejemos que la metáfora sea ésta: la mente y el mundo construyen conjuntamente la mente y el mundo (o, haciendo la metáfora más hegeliana, el Universo construye el Universo- desempeñando nuestras mentes (colectivamente) un especial papel en la construcción." Hilary Putnam. (1988). Razón, verdad e historia. Madrid: Tecnos.

De allí que, nuestras ideas, en especial, aquellas que pueden lograr coincidir con las ideas de los demás, en esa relación simbólica interpretada por Peirce, sean capaces de modificar y construir nuevas realidades. Ya sean virtuales, o físicas.

Las ideas construyen realidades

Hoy colocaba este ejemplo en una amena conversación con una persona muy talentosa y curiosa, hablábamos sobre las estreamers femeninas famosas (realizadoras de transmisiones en directo), y la tendencia a la hipersexualización de su imagen personal como gancho para el incremento de sus audiencias. 

Saltando el evidente discurso machista, que mueve a una buena cantidad de público joven masculino a ver las transmisiones de estas jóvenes, aunque no sea admitido, menos en este momento. Hay en el fondo una construcción de una nueva realidad, en la que todos los que usamos las transmisiones en directo hemos acordado un cannon nuevo de éxito social. Y ese cannon es evidente, basta con repasar fotográfica y discursivamente a todas las estreamers famosas del momento.

¿Eso quiere decir que si una chica muy distinta desea ser una streamer famosa, está destinada al fracaso? 

No se puede afirmar ni negar, porque la misma idea de fracaso o éxito, que parece muy real, puede ser absolutamente relativa, ya que va a depender del grado de satisfacción de la chica que transmite el contenido, del número de su audiencia, de la temática, y de la reacción de su comunidad a la forma en que hace su contenido. Lo que en definitiva, es la construcción de una realidad, paralela, alejada de la realidad popular, pero que no deja de ser real.

Y si el cannon llegara a cambiar, en una sociedad, esta sociedad tan líquida como la definía Zygmunt Bauman, es muy probable que esta chica que no aparenta obstentar un éxito real, se convierta, de la noche a la mañana, en tendencia para el colectivo. 


En este post:

La estructura de la realidad. David Deutsch

Aristóteles: el filósofo que conoció todo

El Signo según Charles Sanders Peirce

La búsqueda de la realidad o de la verdad: una aproximación a partir de la teoría sociológica 





 

  

jueves, 17 de agosto de 2023

La dignidad de llamarse Paco


Esta mañana tenía tiempo, y muchas diligencias que requerían paciencia y espera, lo que me permitió dedicarme a pensar... En mi espera fuí testigo de par de cosas que me hicieron rumiar ideas en mi cabeza. "Quiero escribir sobre la cualidad de la dignidad, pero ¿Cómo lo abordo?".

Empecé a pensar en autores, entré en un callejón sin salida. Con un farolito alumbrándome, que era el concepto que conserva la Real Academia sobre la palabra dignidad: "Cualidad del que se hace valer como persona, se comporta con responsabilidad, seriedad y con respeto hacia sí mismo y hacia los demás y no deja que lo humillen ni degraden."

De esto quería escribir, de cómo estábamos sacrificando gradualmente la dignidad a expensas de conseguir un cargo, una amistad, un espacio, o simplemente atención...

Pensé en mi padre y mi abuelo. Mis dos ejemplos de vida. Dos hombres que me han enseñado en la vida que la dignidad va ligada a la palabra y al compromiso. 

Venía yo pensando en estas ideas, y se me ocurrió entrar al mercado. Haciendo la fila de la caja, seguía yo pensando en mis ideas, cuando escucho un hilo de voz que me decía:

"Pase muchacho, que yo estoy viejo y me voy a tardar".

Respondí en automático, con una sonrisa: 

"Yo soy joven y llevo demasiado apuro, y del apuro sólo queda el cansancio, dele usted con calma, que nada me espera"

Me fijé que aquella voz era la de un señor de unos 78 años de edad que se cargaba en una mano un botellón de 8 litros de agua, y en la otra llevaba una bolsa de compra...

La cajera le dijo: "Yo creo que no va a poder con esta otra bolsa", señalando una sandía de unos 3 kilos. "Mejor vaya a su casa, y viene ahora por ella".

Algo me empujó a decirle "Paisano, ¿a dónde va?, yo se la llevo"...

Fue el comienzo del camino revelador para este post...

"Voy aquí mismo, vivo al lado, ¡gracias amigo!" Pagué mis compras, y me cargué su sandía, mientras comenzamos a hablar.

Salió el tema del desastre del incendio fuera de control en la isla, y me comentó:

"¿Tu conoces por allí?, yo de chico me la pasaba cazando conejos por esos lados, es muy bonito pero complicado, y si te agarra un fuego con viento, no sales"

 Yo le comenté que me preocupaba mucho el medio ambiente, y sobre todo los animalitos que sufren.

Hablando de todo un poco en un trayecto en el que íbamos, pasito a pasito, conocí a Francisco, pero me dijo que le llamara Paco, para los amigos.

Paco, entero, fuerte, cargando sus bolsas, tiene como 12 parrales (viñas) a la entrada de su casa, "no me digas nada, mira que hace unos días estaban verdecitos y cargados, me levanté y de pronto los vi con eso, eso que dicen que les cae" - "Cenizo" le dije yo, tratando de hacerme el especialista, cuando realmente le robé a mi amigo Suso el conocimiento. -"Sí, eso mismo, mira, mira como me secó y partió la uva".

Me enteré que ha tenido un ictus reciente, que le han operado más de 12 veces de diversas cosas, entre ellas una que duele mucho "aquí abajo, no me digas como se llama (pausa para pensar) es de esas que duelen que te giras en la cama". 

Le dije: "Paco, te dejo la sandía aquí en la puerta", y me respondió, como buen canario: "Imagínate, lo que queda es que te haga pasar y me la piques, déjala allí hombre".

Me reí, a carcajadas con Paco, iba ya a retirarme cuando me dijo: "Ehhh, ven aquí, que mis amigos no se van con las manos vacías de casa", y me regaló una de sus cervezas "cero todo", porque no puede tomar alcohol y tiene una dieta muy detallada, pero nada le quita tomarse una cerveza con sus amigos.

Esta va por ti Paco, ¡gracias!, gracias por darme el ejemplo perfecto de lo que es mantener la dignidad en el siglo XXI.


 

 


miércoles, 19 de julio de 2023

La pequeñez en sí misma: 60 horas de un porvenir

Foto de Andrey Grushnikov


En 60 horas 47,42 millones de españoles tendrán que elegir un camino,

son 3600 minutos antes de que toda una sociedad de un giro.

Puede que gire a la derecha o a la izquierda, y cualquier cambio trae consigo:

incertidumbre, ansiedad, preocupación, y mucha angustia.

¿Y si la decisión dentro de 60 horas signa todo el porvenir?

No importa el lado de la acera desde el que se responda esta pregunta, 

el porvenir ya está signado, desde que hay dos aceras, y un gran vacío

entre ellas.


jueves, 22 de junio de 2023

No nos hundamos en la deshumanización

 

Foto: Francesco Ungaro.

Hoy se ha confirmado lo que todos esperábamos, aunque siempre había quien le hacía espacio a la esperanza. Al final ese inhóspito e inmenso vacío del Océano nos vuelve a demostrar lo vulnerables e insignificantes que somos, aún dentro de nuestro propio Planeta.

Hoy la noticia de la implosión del submarino Titan con sus 5 tripulantes nos sobrecoje a todos. Porque no murieron 5 millonarios, no...

Murieron 5 personas más en el mar, como los pescadores que mueren en su faena, o los pobres hermanos que embarcan en Pateras, mafias para ganar dinero, y dejan a su suerte en el Mediterráneo.

Hoy, la realidad es que faltarán 5 padres en casa, y 5 tíos no podrán abrazar a sus sobrinos, 5 abuelos no verán a sus nietos, y 5 esposos no abrazarán a sus parejas. 

De esos 5 seres, sólo nos queda su historia, su vida y su paso por esta tierra, con lo bueno y lo malo que pudieran haber hecho. 

Pero sí hay algo que podemos rescatar de su historia, y que los suma al grupo de los que han muerto en misiones espaciales, o cuando probamos los primeros aviones. Es ese espíritu curioso, que es cualidad de ser humano.

Lo que no podemos perder en la oscura profundidad de esta historia es nuestra sensibilidad ante el concepto de la vida, es incomprensible como se le puede menospreciar, a tal punto de compararla, etiquetarla, hacerla meme, o politizarla. 

Hay que colocarse en los zapatos de hijos que no verán llegar a casa a sus padres, nietos que no verán a sus abuelos, esposas que perdieron a sus parejas. Y no cabe otro análisis, la verdad. Y es el mismo que se debe aplicar para una patera creada por mafias que se parte en el mar, o para un submarino de una empresa privada. 

Es una tragedia.  

domingo, 28 de mayo de 2023

Votar es respetar tu presente, tu pasado y tu futuro.


Elecciones municipales en España 2023

Hoy 28 de mayo son las elecciones municipales en España, y yo llevo días viendo como se ha gestado una campaña muy peligrosa para atacar a las instituciones democráticas, y con esto a la vida ciudadana de todos los que habitan en el territorio español.

Por eso, este domingo, hice lo que mejor pude hacer. Levantarme, desayunar e ir a votar. Y luego escribir en esta, mi única tribuna, ya que lamentablemente no tengo espacio en otro medio de comunicación (por ahora), y recurro a mi rincón para llevar mi mensaje a todo el que pueda leerme.

Porque tenemos que ir a votar, no importa por quién, el menos peor, el más malo entre los buenos, el partido que defiende la vida de las sirenitas libre de las brujas monocromáticas. No importa la bandera, pero hay que defender el sistema democrático.

¿Por qué?

Por experiencia, ya me tocó vivir como el país donde nací se derrumbaba producto del ataque a la credibilidad de las instituciones democráticas, y así como hice allá (y que no me sirvió para nada), vengo aquí con la misma bandera, tenemos que defender el vivir en democracia, no porque sea un sistema perfecto, sino porque es peor vivir sin ella. (Inserte aquí el país de su preferencia que sirva de ejemplo a mis palabras).

Aunque todavía tenga amigos que apuestan por aquél hermoso país del que decidí salir, para mi ya dejó de existir, debido a que todas las autoridades y la misma Democracia fueron puestas en duda durante años, perdiendo credibilidad, y afectando la calidad de vida, intoxicando la vida ciudadana, y volviéndola imposible.

Este tipo de campañas siempre benefician a los sectores radicales agresivos, que desean un país férreo bajo su visión, y que apuestan por anular la participación de la multiplicidad de voces que hacen vida en un territorio, porque le consideran indignos de participar en la vida nacional.

Pregúntese, mientras va a votar hoy: 

¿A quién le sirve magnificar que existieran unos presuntos delitos con una cantidad reducida de votos que ya están siendo investigados por las autoridades?

¿A quién le sirve que se riegue la expresión "no voy a votar, no sirve para nada"?

¿A quién le viene bien el caos, la apatía, el silencio de la ciudadanía?

Mientras se responde, deje sus papeletas de colores en la caja electoral.

Son hechos reales y públicos, que existen indicios de que hubo un reducido grupo de presuntos delitos electorales por la compra del voto por correo, en donde los delincuentes no son solamente los que compraron el voto, sino también los que los vendieron.

Este suceso está siendo llevado con muchísima urgencia e importancia por las autoridades responsables de la ley y el orden, hasta allí todo es verdad. Pero lo que no es cierto es la frase que algunos le quieren acompañar a esto: "por eso no creo en el sistema y no hay que ir a votar".

Esto último es una argumentación "ad ignorantiam" sin sustento, una mentira que recurre a la ignorancia y que busca afectar al sistema, y a la vida en democracia de todos.

No se deje engañar, haga como yo, y salga a votar.



lunes, 27 de febrero de 2023

¿Existe la bondad humana?

Foto: Grafitis por Ucrania en Siria.Yahya Nemah. Tomada de: Heraldo

Sí, seguramente muchos de mis lectores asiduos, seguidores de este blog o visitantes casuales tendrán la misma pregunta en la cabeza en este momento. ¿El hombre es bueno?

Preguntarnos sobre nuestra naturaleza de obrar, ni es nuevo ni es extraño en periodos cuando mostramos nuestro peor rostro para la historia. Ya sobre este tema caminó en su tiempo Aristóteles. Y se ha tratado de, sobre los cimientos de sus reflexiones, hacer sendos análisis desde ópticas filosóficas cercanas a la Fe, y lejanas a ella. 

Para mi gusto trataré de acercarles, en unas muy pobres líneas, a tres filósofos totalmente opuestos, que tienen en común haberse preguntado la cuestión de este post. A propósito dejaré sin fechar su existencia.

Søren Kierkegaard

Iniciemos el recorrido por el padre del existencialismo, hay que hacer énfasis en que su pensamiento no se puede disociar, como el de ningún otro, del momento histórico en que tocó fraguarse. Kierkegaard era un creyente y hombre de Fe que hizo profundas reflexiones sobre y hacia la Iglesia Danesa. Viene de una familia con profundos valores religiosos pero, a su vez, con una serie de hechos que para el propio Kierkegaard eran evidencias del castigo de vida que les tocaba padecer.

No estuvo del todo errado, sufrió mucho, tanto por lo que vivió como por lo que escribió y defendió. De allí que su obra gire entre la ansiedad, el vacío existencial, el abismo del pecado y la desesperación del hombre, que se ve inútil por sus propios medios para salvarse, y cuya única rendija para salir de todo esto es un impulso de Fe, un compromiso total con Dios. 

Hasta allí, no parece novedosa la visión de Kierkegaard, pero una pequeña parte de todo lo interesante de este filósofo, y su visión de la existencia humana, es una frase que llega versionada a nuestros días, y de la cuál hay infinidad de versiones populares: "Lo que me hace grande no es lo que me sucede, sino lo que hago con ello".

Para Kierkegaard el hombre debe atreverse a reconocerse, reconocer que ha existido y existe, y a partir de ello, actuar, dar ese salto de Fe.

Thomas Hobbes

Sin duda es el cromo repetido del album, seguro todos saben qué dijo exactamente Hobbes, ¿o no? Su famosa frase de "El hombre es el lobo del hombre" se ha etiquetado, a tal punto, que ha marcado toda su obra y su reflexión. ¿Pero qué quiso decir Hobbes?

Comenzaremos con otra pregunta, ¿Cómo alguien que aportó los principios para hablar de la igualdad de las personas, podía considerar al hombre tan malo? Aquí empezamos a dudar de lo que se nos ha contado, al caletre, sobre Hobbes. 

Para él, el ser humano, el hombre, es un animal salvaje, un lobo, literalmente. Capaz, en su estado más primitivo, de pelear y arrancar con sus manos las cosas a otros, vivir en guerra constante. Hobbes habla de un hombre malo, en el sentido y regla de un hombre incivilizado, sin reglas. Recordemos que es el padre de la filosofía política y de la de la teoría contractualista, ambas raíces del pensamiento político absolutista.

El hombre sólo logra transformar y normalizar su existencia pasando por la tutela de un poder absoluto que le guíe en todos sus actos, y le aleje de su naturaleza animal. Hobbes no niega a Dios, es más, lo usa como un modelo de ese poder absoluto y universal que sirve bien al hombre, y a todas las cosas.

Georg Hegel

El filósofo alemán introduce en sus reflexiones la idea de un espíritu histórico de los pueblos y sociedades, y afirma que el hombre es resultado de la evolución de este espíritu común. En el que la libertad, y la razón juegan un papel fundamental para aterrizar al hombre todo aquello que necesita para reconocer su existencia, y reflexionar, a través de la filosofía, sobre su tiempo, no solo presente, sino pasado. Y proyectarse hacia el futuro. 

Hegel señala que el hombre es resultado de la lucha entre lo que concibe como real, y la absoluta contundencia de la realidad como tal. Que con cierta plasticidad, va deformando o alterando aquellas concepciones previas que tiene el hombre sobre todo lo que le rodea, y sobre su propia existencia.

La razón, es entonces un intermediario, un recurso intermedio entre esos pensamientos previos del mundo, y el mundo y la realidad, tal cual es, en una constante relación que define y redefine al hombre y su historia.

¿Cuál de los tres?

En tiempos tan difíciles como los que nos ha tocado vivir, en el que pareciera que siempre debemos estar en un bando para poder existir, podemos estar perfectamente movidos a creer en los tres, o en ninguno de ellos, sin tener ninguna consecuencia (aunque probablemente seamos, entonces un poco fans de Hegel).

Pareciera que los hechos bélicos que podemos ver casi en vivo; siendo esta nuestra única ventaja sobre otros momentos históricos similares, que somos todos un poco protagonistas gracias a la difusión digital que tienen las noticias; nos hacen pensar que los tres dieron algunas fuertes premisas para entender la naturaleza de la humanidad, que es salvaje y es espiritual, pero al mismo tiempo es libre, a través del uso de la razón, para negociar con la realidad.

Es realmente bueno el hombre cuando, desde su libre uso de la razón, negocia todo lo previo que conoce sobre la bondad con el hecho histórico que le toca vivir, y con el que se fusiona para imbuir ese espíritu histórico del que hablaba Hegel. Ese que le da sentido no sólo a él, sino a los suyos, y a los siguientes.

Partiendo de aquí, cuando tengas que ver una de estas imágenes que tanto te hace cuestionar la bondad humana, piensa que lo que estás haciendo, desde la visión de Hegel, es crear para ti, y los tuyos, un nuevo concepto racional (uso de la razón, tu razón) sobre el concepto que relaciona: hombre - bueno, frente al hecho histórico de la guerra en pleno siglo XXI de la comunidad global digitalizada.

Entonces, matar a otros nunca será bueno, matar a otros sin reglas es aun peor, matar a otros sin sentido es absolutamente descabellado, quitarle la vida a otro ser vivo, más si es de tu especie, es absolutamente repulsivo. Y lo es también, tener que llegar a matarse para imponer o defender tus ideas. Los documentos visuales que nos deja este conflicto bélico son la mejor evidencia del hecho histórico, frente al cual, redefinimos la bondad del hombre contemporáneo.   

¿Te interesa saber más sobre este tema?

     

   



miércoles, 14 de diciembre de 2022

Energía vital, sinergia y caos

Cangrejo en Jover. Foto: Shauki Expósito


En estos días he estado bastante repleto de actividades, ideas y proyectos. Pero una conversación por mensajes de voz con una amiga me inspiró para dedicar unas líneas aquí en el blog. 

Mi amiga comenzó su reflexión con la foto que tomé en una playa de Tenerife, y que acompaña este post. Describo la secuencia anterior a la foto, estaba en mi momento de descanso durante una pauta fotográfica, y tomé un pedazo del pan de mi merienda, al ver que habían cangrejos, y lo puse a la distancia de un brazo de mi ser. De pronto un gentil, pero desconfiado cangrejo se acercó, tomó el pan, y al ver que mi objetivo no era otro que descansar, se quedó a mi lado, y me permitió tomarle, no una sino una cadena de fotos disfrutando del pedazo de pan (la foto la pueden usar con gusto, sólo recuerden nombrar al fotógrafo).

La foto originó el mensaje de mi amiga, que a través de un ejercicio magistral de observación indirecta, construyó toda una reflexión sociológica que dio inicio a una sabrosa conversación, y que termina con algunas ideas y una reflexión en estas líneas.

Energía y Potencia vital

Siempre nos ha costado definir un poco aquello de ¿Qué es estar muerto?, y solemos definirlo, por contraposición, a la ausencia de vida. Pero si pensamos un poco, estar muerto es dejar de poder hacer cosas con nuestro cuerpo terrenal. Es el fin de un sistema.

Esta primera reflexión me permite definir dos conceptos importantes, por un lado el de energía de vida, o energía vital, que no es más que la energía que tiene nuestro ser, de forma individual, para actuar. Y por ende, dicha actuación, que se define como potencia vital, y no es más que la capacidad que tenemos para hacer o crear las cosas. 

La potencia vital es esa fuerza, habilidad, y capacidad que se valen de la energía para poder hacer las cosas. Y podemos aplicarle perfectamente la ley física universal, definiéndola como el trabajo realizado en una unidad de tiempo, o la cantidad de energía transferida por unidad de tiempo.

Si entendemos otra ley universal de la física, sabemos que la energía se transforma pero nunca se destruye. De allí que, aunque nuestro sistema llegue a su fin, nuestra energía permanezca, ya sea para ser utilizada en el futuro, o que esté contenida en todas aquellas cosas que a lo largo de la vida (unidad de tiempo) hemos realizado.

Sinergia y Caos

Esa potencia vital, a plenitud cuando estamos bien saludables, se suma a otras potencias, que están presentes en nuestra sociedad, en los ecosistemas, en el bioma. Y si el ritmo natural es armónico, (de esto saben bien los músicos), se produce una sumatoria de las energías que logran cosas sublimes para nuestro entorno, la sinergia es valor, porque suma en conjunto la potencia de todos los organismos (sistemas proveedores de energía) que participan en el momento y espacio dado.

De allí, que por ejemplo las poblaciones autóctonas venezolanas que aún sobreviven en la selva, le den gracias a los animales o los árboles que dan su vida como fruto, porque suman su energía al bien común de la comunidad. 

Si el ritmo es armónico, sin importar la melodía, la sinergia demuestra su elevado potencial para crear, y se nota en las plantas, en los animales, en el suelo, en el agua, en todo el espacio común. 

Oye, ¿Por qué se te da tan bien esa planta? -  Es por la energía. Mejor dicho, es por la sinergia. 

Y cuando la sinergia desaparece, se le da espacio a una cantidad descontrolada de energía que fluye a borbotones, de forma descontrolada. Causando agotamiento, cansancio, crisis, problemas, y la natural enfermedad del sistema y su inevitable muerte. 

Del caos ya hablamos anteriormente en mi otro blog, pero me permito citar parte de aquél artículo, "el belga de origen ruso, Ilya Prigonine, Premio Nobel de Química (1977) por sus trabajos sobre termodinámica de sistemas que no están en equilibrio, es considerado el padre de los estudios de las teorías del caos, en sus reflexiones "sostiene que la realidad es una mezcla, de desorden y orden, y que el universo funciona de tal modo que del caos nacen nuevas estructuras, llamadas estructuras disipativas. Cazau, (1995)".

El caos ocurre, entonces, para canalizar la energía que no se encuentra sincronizada, esa energía residual, de allí que siempre esté presente, y que pueda ganar espacio. Si se dan cuenta, cuando los residuos resultantes de un trabajo no son bien tratados, decimos que "todo se ha vuelto un caos". Porque aún en los residuos hay energía, si no que lo digan los que convierten esos residuos en nuevos productos. 

Lamentablemente, y no entiendo por qué, en el pasado reciente de nuestra humanidad éramos más conscientes de la energía vital y de la sinergia. Pero les hemos abandonado como conceptos. Y el no ser conscientes de ellos nos ha provocado ir un poco a ciegas. 

El poder del caos, como fenómeno que nos permite trasmutar, a través de esas estructuras disipativas que definía Prigonine, la focalización de nuestra potencia vital, y el respeto por el ritmo armonioso y natural del colectivo, y por ende de la sinergia, nos permite transitar en una vida más grata, más plena, y más gratificante para nuestra mente y alma. 




jueves, 29 de septiembre de 2022

¿Dónde estás, abuelo?

 


Dedicado a todos los abuelos, en cualquier momento y tiempo.

...

¿Dónde estás, abuelo?, no te miento con lo que siento.

Me pregunto, abuelo, ¿Dónde estás?...

Te imagino aquí a mi lado, así lo siento, mientras voy tomando decisiones.

Tu voz está en mi cabeza, y baja hasta mi corazón, con cada acción.

¡Abuelo!, ¿Dónde estás?, abuelo.

¿A quién le cuento lo que me preocupa ahora?, lo bien que me está saliendo,

los miedos que estoy sintiendo. ¿A quién?

¿Dónde estás?, abuelo, para decirme "quédate quieto", y a la vez, "no dejes de avanzar".

Cuando todo se oscurece, y en la oscuridad y en la lluvia no te veo,

siento que allí, parpadeando constantemente, con tu luz, estás.

miércoles, 14 de septiembre de 2022

El peor de los males, la muerte, no significa nada

Mis abuelos y Loreto


Mi casa en Caracas tenía una azotea que, cuando era pequeño, era común con mis abuelos y tíos. Ella tenía un muro verde que de altura me llegaba al pecho, y por encima del muro tenía unas vistas del maravilloso Ávila, y parte de mi barrio y mi ciudad.

Siempre había alguna herramienta útil para poder jugar, aunque juguetes nunca me faltaron. Pero yo me divertía con un tubo de papel, una brocha, un pedacito de tubo de metal, o cualquier cosa de la construcción de la casa que estaba por allí colocada. 

Imaginaba batallas titánicas en las que participaba. Sin saber que la lucha ya había comenzado el día en que nací.

Miraba mi cielo azul clarito con las nubes blancas, y esos colores que sólo tienen los cielos caraqueños, y como de pronto se derretía el azul ante los bordes imponentes de la montaña madre, de ella a mi casa venían siempre invitados: monos, cacatúas, búhos, murciélagos, loros. 

Era feliz, con esa felicidad que sólo se tiene una vez, porque no te cuesta nada; simplemente eres feliz sin tener que hacer nada para conseguirlo. 

Al girar, miraba a mi abuelo en su rincón trabajando sin parar, metiendo y sacando manteles de las 3 lavadoras que tenía, un sistema creado por él y mi abuela para poder lavar las fundas de las mesas de las agencias de festejos. Allí estaba, siempre riendo, siempre en calma, siempre fumando y diciéndome "Sauki, ¿Qué estás haciendo?, no te pongas a inventar, inventor".

A sus pies estaba Sultán, uno de nuestros amados perritos, negro como el azabache y adorable, no dejaba de venir a darnos amor, a jugar, siempre a nuestro lado.

Mientras, mi abuela planchaba cientos y cientos de manteles, no importa el tamaño o lo arrugado, aquellos manteles siempre quedaban lisos y listos. Y lo hacía con un cariño, a la par de planchar, contaba y anotaba, y jugaba con todos sus nietos. Vale decir, que mi abuela nunca aprendió a leer ni a escribir en una escuela.

Aunque era un niño, a veces, en aquella azotea, rodeado de tanta alegría pensaba en el día que la vida girara, no sé por qué ni de dónde me venían esas ideas, pero le oraba a Dios para que me alargara aquellas tardes...

¡Que tonto fui!, si hubiera aprovechado cada rato de reflexión para ganar más tiempo de ese momento. Porque el día que tanto temía llegó ese 18 de septiembre de hace 9 años, cuando mi abuelo partió de este mundo. 

Fue tan rápido, y en un momento tan difícil, que no pude despedirme de él. Mi madre sí pudo tomar su mano, pero yo ni siquiera pude verle.

Aún así, y aunque lloré mucho, no sentí que lo perdiera. Como un río que viene de frente, empezaron a llegar a mi cabeza todos los recuerdos, todas las conversas, las idas a por pan, los ratos de comer "pan con refresco", lo bien que la pasaba con su loro "Loreto". 

Ya no veía a mi abuelo en las comidas familiares, o en la cocina, o bajando los manteles de su camioneta, pero mi abuelo no había desaparecido, no del todo. Estaba en mi, estaba allí.

“El peor de los males, la muerte, no significa nada porque si somos, la muerte no es; si la muerte es, no somos.” Epicuro (341-270 a.C.), Carta a Meneceo.





lunes, 27 de junio de 2022

Ana Luisa y sus mangos

 
Foto: Los mangos de Ana Luisa.

 Hoy conocí a Ana Luisa, socia del Banco de Tiempo de Tenerife - Guaydil, ella tiene un terrenito donde siembra con sus manos, varias cosas sabrosas de esas que la madre tierra nos sabe ofrecer.

Apenas vi su bolsa, le dije "Ana Luisa tu eres la más importante aquí, ¡mira lo que tienes allí, unos mangos!".

Con su mirada firme pero humilde me dijo: "Son de mi parcelita, no son muy grandes ya verás, pero son 100% naturales, no le pongo nada, más que atención".

¡Ay, Ana Luisa! que millonaria eres, y que millonaria es la gente de Tenerife que, como tu, se dedica al campo, con paciencia y con cariño.

Me reboza el corazón de alegría, con Ana Luisa también conocí a otros nuevos compañeros, y tuve la dicha de reencontrarme con otros, muy amables y llenos de historias todos. Pero como se lo dije a ella, sin duda fue la reina del encuentro. Y sí, por sus manguitos. 

Por supuesto que me llevé sus mangos, pero también su historia, su mirada clavada en el corazón. Un acuerdo de palabras entre los dos sobre varios temas. Y las ganas locas de escribir, y documentar sobre ella. Porque Ana Luisa me recordó de dónde vengo, de mis orígenes más profundos.

En tiempos tan difíciles, no sólo por la guerra y la crisis del Mundo, sino por la realidad de las ciudades enfermizas en que vivimos, debemos tener y apostar por más Ana Luisas. Yo, por lo menos, apuesto por ella.

¿Quieres saber más sobre el Banco de Tiempo de Tenerife - Guaydil? sigue este enlace

lunes, 13 de junio de 2022

Otra manera de orar


De pequeño, nunca aprendí a temerte, porque mi encuentro contigo siempre fue para acobijarme y acompañarme en los momentos más duros que a esa edad me tocó vivir. 

De noche juntaba las manos, no me aprendí bien ninguna de las oraciones que decía la gente que te gustaba recibir. Siempre pensé que por ello me querrías menos. Pero pasó el tiempo, me aprendí todas las que pude, y fue cuando descubrí que las mejores fueron las que dediqué desde mi corazón.

Cuando iba a tu casa, mi corazón palpitaba con una fuerza inigualable, y sentía que el alma se me salía por el pecho, celebrando la alegría de tu presencia. Aprendí después que estabas en todas partes, y no sólo entre cuatro paredes. En especial, te podía encontrar en la mirada de otra persona, en la mañana más hermosa o la noche más oscura. Allí, siempre estabas.

Pensaba que quién te alababa ya era buena persona, pero luego entendí que primero se es buena persona para que las alabanzas tengan sentido alguno.

Crecí, y las ideas, las ciencias y la razón parecían alejarme de ti. No había espacio en mi cabeza para ambos. Y entonces dudé. Como aquél que teniendo una vida maravillosa duda de todo lo bueno que le pasa.

Cuando más dudaba, más estabas allí, tocando la puerta, dejando notas debajo de la puerta. Y entonces volví a dudar. Pero mi cabeza me decía: "es la casualidad, seguro tiene una explicación, es suerte".

En un momento llegué a pensar que no había nada más grande que el hombre. Me avergoncé de pensar aquello, ¿Cómo era posible que yo pensara eso?, de ser así, tu no existirías.

Y pensando, y pensando, un día caí en cuenta que, detrás de ese mismo pensamiento, estabas tu. Allí, sonriente como siempre, esperando al niño que está aprendiendo a caminar por la vida. ¿A quién le iba a importar más que yo pensara que no había nada más inmenso que tu propia creación?, obvio que a ti.

Y allí vi como todas las ciencias se volvieron una forma humana de darle sentido a tu obra, todas a tu servicio para hacernos entender cómo hiciste este lugar, espacio, tiempo.

Y aún así, pensé entonces que tu existencia no tenía sentido, si había espacio para la maldad en el corazón del hombre, para que fuese capaz de matar, de dañar, de destruir. Pero, una vez más, estabas allí para oírme preguntarme y responderme. Esa maldad no era tuya, no estaba colocada por ti, era un sentimiento que nacía de la desviación de nuestra propia libertad. Y justamente, de personas que, aún alabándote, eran incapaces de reconocer que cualquier acto, así sea en tu nombre, contra otro hijo tuyo, sólo se traduce en una expresión de ese mal. 

Hoy vuelvo de nuevo a juntar mis manos, como lo hacía de pequeño, noto que he cambiado, pero tu sigues allí, igual que cuando no me sabía ninguna oración de esas que decía la gente que te gustaba escuchar.




jueves, 19 de mayo de 2022

Cortos desde el más allá: ¡Caramba, Fidel!

Foto de Felipe Hueb en Pexels


Jueves de media noche en el campo santo,

unas osamentas no dejan de rechinar.

-¡Caramba, Fidel! ¿Puede parar de temblar?-

¡Ay compadre, es que esto de la vida eterna ya no lo aguanto yo más!

Y es que me dejé del otro lado, algunas cosas por preguntar.

Mire usted Fidelito, si ya no lo preguntó,

aquí, ni a usted ni a nosotros, nos va a volver a importar.